Es una exigencia vital porque mediante ella evolucionamos, crecemos en la dimensión psicológica. Expresamos quién somos, damos a conocer los pensamientos que impulsan nuestra razón de ser, manifestamos los estados afectivos de los que la voluntad se vale para actuar, satisfacer lo que necesitamos, ambicionamos o deseamos para sentirnos únicos y especiales.
La comunicación interpersonal es el instrumento que todos debemos tocar, afinar cada día, para consolidar el entendimiento y la comprensión, expresar emociones y sentimientos de forma bidireccional con intención de materializar una sana-equilibrada relación con el mundo exterior y con el Yo interior. Una sabia relación por escuchar, cuidar necesidades propias y ajenas.
Una habilidad esencial para el proceso de autorrealización y desarrollo de la inteligencia intrapersonal, capacidad cognitiva y emocional de conocernos, expresar de forma coherente, lógica y sin contradicciones nuestros talentos, recursos y capacidades con intención de alcanzar el máximo potencial.
Mediante ella, las personas damos a conocer cómo pensamos, los valores que orientan nuestras conductas e influyen en nuestras decisiones, nuestros deseos más íntimos con intención de sintonizar con el otro, crear lazos afectivos estables que aporten seguridad a la autoestima, ayuden a construir una identidad adecuada a través del reflejo de los demás.
La comunicación interpersonal es la herramienta que todos debemos utilizar para no caer en la soledad, depresión, ansiedad o aislamiento. Para procesar el entorno de forma más conveniente, estableciendo vínculos de calidad, relaciones saludables por su significado, estables y duraderas por la forma inteligente, correcta y adecuada de asimilar la información, reducir las diferencias o malentendidos en el intercambio de ideas u opiniones.
En definitiva, para crear vínculos reconfortantes, satisfactorios para “el ser”, por llevar implícitos valores como la sinceridad, el respeto o la tolerancia mutua, principios esenciales para cimentar, fomentar la interdependencia, el Paradigma del Nosotros. El que nos capacita para entender que bienestar propio y ajeno caminan de la mano, superando la dependencia e independencia, como bien dijo en su día Stephen Covey.
En suma, vínculos capaces de co-crear espacios seguros y confiables, fundamentados en la bidireccionalidad y mutua validación, propósito e intencionalidad de dialogar más que debatir, ganar o tener razón para favorecer el que las personas sean ellas mismas, sin temor a ser enjuiciadas, criticadas o rechazadas.
Vínculos fundamentados en la sintonía emocional y el respeto a la individualidad por la forma de dialogar, intercambiar información del estado emocional que nos embarga. Por comunicar, con intención de obtener la complicidad e involucración del otro, el porqué de nuestra alegría-tristeza, confianza-desconfianza, seguridad-inseguridad. Obtener su complicidad sin que ello lleve implícito compartir razonamientos o puntos de vista.
Para terminar, una puntualización sobre la herramienta digital que está arrasando vidas y que se denomina WhatsApp. La que, por su inmediatez a la hora de enviar mensajes de forma fácil, instantánea y sin demora, sin exigir que las personas estén conectadas al mismo tiempo, ha transformado la forma de comunicarnos.
El dispositivo tecnológico elaborado con acierto, pero también con algunos desaciertos si su uso no es correcto. En concreto, hago referencia a cómo la celeridad y premura en contestar puede perjudicar la atención y reflexión sobre el mensaje y cómo la ausencia de comunicación no verbal, falta de observación y escucha de gestos y tono de voz en mensajes escritos puede afectar a la hora de sintonizar con el estado emocional del otro.
Seamos inteligentes, no dejemos que esta herramienta que ha trascendido fronteras nos lleve a actuar alocadamente. Utilicémosla con cabeza, mensajes escritos para comunicar cosas urgentes y las videollamadas para charlar, hacer cómplices a los demás de nuestros deseos, necesidades o vivencias. Hagámoslo porque para el bienestar emocional de las personas es más favorable escuchar la voz de sus seres queridos, familiares y amigos que recibir un texto escrito. Es por ello que os animo a felicitar de este modo por santos, cumpleaños o logros conseguidos, y todavía más cuando deseamos conocer cómo está o cómo les va la vida a personas de nuestro interés.

