eduardo martin re/max lodonar

 

¿Cómo está afectando la pandemia sanitaria a las empresas? ¿Y la crisis económica? Eduardo Martín, bróker Re/Max Lodonar nos da su visión sobre el sector inmobiliario

¿Cómo ha pasado el confinamiento, desde el punto de vista personal y profesional?

Afortunadamente toda la familia está bien, por lo que, desde ese punto de vista, muy bien. Sin embargo, de una forma u otra, todos hemos pasado o estamos pasando por cada una de las fases que ha descrito Pilar Jericó en alguno de sus artículos (llamada – negación – miedo – travesía por el desierto – nuevos hábitos y confianza – fin de la aventura); en definitiva, esto ha sido como una especie de duelo personal, y lo hemos o lo estamos pasando cada uno a nuestro ritmo.

Al principio, con miedo e incertidumbre, sobre todo preocupación por la salud de los tuyos y, todo ello combinado, con una enorme intranquilidad en relación al futuro de tu propia empresa, tu equipo, etc.

Poco después empiezas a darte cuenta de que lo más importante es estar vivo, tener salud y que, en lo referente a tu empresa, pues ya habrá tiempo de ponerse a pensar en ello. En cualquier caso, saldremos adelante porque ya lo hemos hecho en otras crisis.

A partir de ahí, empiezas a considerar “un día más, un día menos”, y, casi sin darnos cuenta, va pasando el tiempo y parece ya estamos cerca del final del confinamiento.

Quiero destacar que en todo momento he tenido una necesidad de estar cerca de mi gente, de mi equipo, de mis amigos, familia, clientes, etc.

Por eso, le hemos dedicado mucho tiempo al teléfono, a la vídeollamada, etc. Al final, en casa, hemos estado tanto mi mujer como yo teletrabajando, haciendo de profes, viendo alguna peli, aplaudiendo a las ocho,… Casi sin darte cuenta, ha pasado ya un mes y medio. En cuanto a la actividad profesional, hace ya bastante tiempo que venimos incorporando a nuestro día a día herramientas digitales (y en esto le tenemos mucho que agradecer a nuestra Manager de Innovación y Tecnología, Rocío Delgado) ,que nos han permitido seguir con nuestra labor en la medida de lo posible.

Así, hemos seguido teletrabajando, incluso más que si estuviéramos en la oficina, realizando entrevistas a posibles candidatos para incorporarse a nuestro equipo, visitas virtuales a inmuebles gracias a la tecnología 360o, asesoramiento gratuito dentro del programa Valientes por Torrelodones,… Además, nuestra marca, REMAX, nos ha proporcionado una cantidad abrumadora de formación telemática (webinars nacionales e internacionales), con el fin de no interrumpir los procesos formativos que para nosotros son fundamentales; planes de acción, campañas, etc.

En definitiva, ha sido un no parar, muy positivo para mantenernos activos.

Y en este tiempo, ha estado colaborando en la iniciativa “Emergency Home”, ¿cómo ha resultado la experiencia?

Está siendo una experiencia absolutamente maravillosa en muchos sentidos. Por un lado, la cesión gratuita de viviendas por parte de los propietarios que, sinceramente, te reconcilia con el ser humano y es admirable su generosidad cuando ha sido necesaria. El hecho de hablar y estar en contacto con sanitarios, muchos de ellos muy jóvenes, que están en primera línea de combate, y conocer de primera mano la realidad sanitaria y las condiciones laborales y de seguridad de muchos de ellos ha sido, por un lado muy emocionante en cuanto a su vocación y la pasta de la que están hechos y, por otro, muy indignante, en cuanto a sus condiciones laborales y de seguridad, sus turnos dobles e incluso triples. Y, a pesar de todo, su voluntad de seguir adelante con una vocación, profesionalidad y responsabilidad absolutamente encomiables.

Ha sido un proyecto que surgió casi por casualidad, que ha logrado aglutinar a más de 200 profesionales, la mayoría inmobiliarios, pero contamos además con economistas, abogados, especialistas en marketing, diseñadores web, community managers, etc. Todos ellos trabajando de forma altruista muchas horas al día han conseguido firmar más de 300 contratos, traspasar fronteras (tenemos presencia en Gran Bretaña, Francia, Italia, Colombia, además de en España). Lo más bonito, cuando a las cosas se les pone corazón y remamos todos en la misma dirección, se consiguen hacer cosas tan increíbles como esta.

Desde la Comunidad de Madrid se ha hablado de un Pacto Regional por la Vivienda para paliar los efectos económicos, ¿cómo lo ve?

Siempre es una buena noticia que desde las administraciones públicas se lleven a cabo iniciativas de este tipo. Promover la colaboración o la toma de decisiones de forma conjunta entre la administración y el sector privado siempre es positivo. Creo que los que estamos a pie de calle, probablemente tengamos una percepción mucho más real de cómo está el mercado, la economía, la situación de las familias, etc., pero, como es lógico, habrá que ver realmente los aspectos acordados.

La verdad es que no tenemos muchos más detalles que los que has comentado. He leído también que se pretende buscar una mayor seguridad jurídica que genere confianza con el fin de dar mayor estabilidad y claridad normativa; apoyar a la economía social donde la vivienda es un pilar básico en el desarrollo personal y profesional. En definitiva, contribuir a vertebrar el futuro de la política de vivienda.

En principio, suena muy bien y, al menos, es un primer paso para trabajar todos en la misma dirección, que no es otra que la recuperación del sector tras la crisis. AMADEI (Asociación Madrileña de Empresas Inmobiliarias), a la que pertenecemos, ha estado presente, a través de su presidente, en la videoconferencia inicial, por lo que imagino que tendremos información de primera mano, según vaya avanzando la elaboración del pacto.

El sector inmobiliario es uno de los baluartes para salir o paliar la crisis, ¿cómo ve el futuro?

Parece un poco incierto. Escuchas muchas opiniones, previsiones y diría que hasta vaticinios que ya no sabes que pensar. Todos opinamos si la recuperación va a ser en V, en U o en L. Obviamente, la economía general del país se va a ver muy afectada: gran incremento del desempleo, cierre de muchas pequeñas empresas (incluidas muchas agencias inmobiliarias), sectores determinantes para PIB muy afectados. Como es lógico, afectará negativamente al sector inmobiliario. Ahora bien, que el precio de la vivienda va a bajar, pues lógico, ante el panorama económico que parece avecinarse. Pero creo que aún no tenemos datos objetivos para poder determinar en qué orden de magnitud va a hacerlo. Igualmente en cuanto al descenso del número de transacciones, etc. A nosotros nos gusta basarnos siempre en datos reales y objetivos, como por ejemplo, a la hora de recomendar a un cliente un precio de salida al mercado. Por tanto, al no tener datos de cierres de acuerdos de venta que se hayan producido durante el confinamiento, no me atrevo a dar porcentajes de caídas de precio.

He de destacar que, a juzgar por el comportamiento que hemos detectado por parte de los clientes compradores durante las últimas semanas de confinamiento, se ha incrementado el número de estos que han contactado con nosotros, por lo que el interés de compra parece que está resurgiendo.

Por tanto, creo que el mercado va a sufrir una depresión. Pero si las entidades bancarias siguen con la tendencia de querer conceder préstamos hipotecarios como ocurría entes del confinamiento, si el empleo se recupera poco a poco en la medida en la que aquellas empresas que han tenido que realizar ERTES vayan paulatinamente recuperando su actividad y, por extensión, se recupere la estabilidad económica de sus trabajadores, pienso que el mercado inmobiliario se recuperará más pronto que tarde.

Es importante destacar también que el confinamiento va a producir ciertos cambios en los criterios de búsqueda de vivienda que, ya incluso, se están poniendo de manifiesto como, por ejemplo, buscar viviendas con mayores espacios al aire libre (terrazas, jardines,…) en detrimento de la proximidad a las grandes ciudades o al centro de trabajo.

¿Qué novedades desea para las pequeñas empresas provenientes tanto del Ayuntamiento como del gobierno autónomo o de las asociaciones?

A las empresas se les debería ayudar reduciendo sus costes mensuales, fundamentalmente los de carácter laboral, ya que en épocas de crisis o no muy boyantes, a las pequeñas empresas nos cuesta mucho llegar a fin de mes, y compensarlo con un incremento del Impuesto de Sociedades que grava el beneficio.

Qué duda cabe que la reducción de los costes de los autónomos, como se hace en otros países, y pagar sobre el beneficio, asegura también la supervivencia y la generación de riqueza por parte de las pymes.

A nivel local, soy una gran defensor del asociacionismo empresarial, pero en el sentido del establecimiento de sinergias entre todo el tejido empresarial local y orientado al crecimiento global, pensando siempre en lo que cada uno de nosotros podemos aportar para un mayor desarrollo del empresariado local y no tanto, en lo que a mí me aporta una asociación a título particular.