“Seducidos por el relato dominante, el que machaca la gigantesca y personalista publicidad oficial….” Quien pronuncia estas palabras es Sylvina Wagner, autora de un libro sobre Cristina Kirchner, que refleja la realidad que vive Argentina con el populismo instaurado. Hace algo más de cuatro años, alguien que conoce bien a los actuales gobernantes avisó del peligro de que Vecinos por Torrelodones llegase al poder e instaurase un modelo de peronismo. Aquellas palabras se han hecho realidad. El municipio vive sumido en una campaña, realizada a base de photoshop, que le adormece e impide ver la realidad. Y de eso es de lo que se trata. Acaparan cualquier iniciativa, la hacen suya y la instantánea del equipo de gobierno aparece al momento. Hasta con la gymkhana matemática, que nació y vive gracias a la Escuela de Pensamiento Matemático, han pretendido ser los protagonistas. La renovación de un convenio entre la Asociación Empresarial y una entidad bancaria, un contrato privado, se lleva a cabo en el despacho de Alcaldía, en presencia de la Sra. Biurrun, parapetada para la fotografía y la nota de prensa oficial. Flaco favor se hace a los maltrechos empresarios y comerciantes de Torrelodones. A diario se traspasa la frontera entre lo público y lo privado. No es de recibo que medios municipales, pagados con el dinero del contribuyente, se utilicen para fines privados. Del mismo modo, la presentación del reflotado Ateneo se usó para un acto de campaña de VxT. O la nueva directiva marca las pautas o tendrá que dilucidar entre una asociación cultural o una vecinal. Cualquier acto es válido con tal de comprar votos con el dinero público, incluso vender inversiones cuando de lo que se trata es de parcheo. El actual gobierno de Torrelodones se ha encontrado con una gran herencia y se frota las manos con los tres millones que les queda por recibir, fruto de convenios del anterior ejecutivo. En menos de cuatro meses han cambiado el presupuesto, han aumentado gastos y han decidido con el apoyo del PSOE y de acTÚa a qué dedicar casi cuatro millones de euros. El mantenimiento es indispensable en ciertos servicios, pero otra cosa es el destino que le dan alegremente al dinero público. Cuando de lo único que se habla es de duros recortes en cualquier ámbito, VxT decide gastarse 100.000 euros en restaurar un camino entre Torrelodones y Hoyo de Manzanares. La misma cantidad que la localidad vecina tiene para invertir este año 2012. Los mayores de Hoyo se han quedado sin un centro donde asistir por los recortes de Bankia y el Ayuntamiento hace encajes de bolillo para cuadrar cuentas y encontrar una solución. Mientras, Vecinos por Torrelodones gastará 400.000 en hacer un carril bici… Una medida muy progresista, pero poco eficiente cuando hay otras necesidades. Hasta acTÚa que le dio su apoyo salió a justificarlo y a acusarles de “falta de rigor y de planificación”. Se les olvida incluir el IVA, el coste del proyecto, concursos públicos quedan desiertos porque están mal presupuestados, no presentan justificación económica para las partidas. Un récord en alguien que nunca pensó poder gobernar. Frente al parcheo, el Partido Popular ha diseñado unas infraestructuras para el futuro de Torrelodones, que presentó con luz y taquígrafos. Un modelo de pueblo diferente, donde sobresale una ciudad deportiva de fútbol, un parque central de servicios urbanos, una red de aparcamientos y un by-pass que conecte la zona de Los Bomberos con el pueblo. Otra cosa será que los acepten cuando lo que prima es el populismo y la captura de votos a cualquier precio.

Mientras, el ciudadano de a pie, el que paga sus impuestos, ve cómo las tasas en Torrelodones aumentan año tras año y los servicios disminuyen, el recibo de los coches prácticamente se ha triplicado y el IBI este año subirá más de un 8% de media. Otros municipios, con menos recursos pero conscientes de la actual crisis, han reducido tasas e impuestos, gravan menos al ciudadano e invierten en lo esencial. Pensando en futuro. El carril bici o las plataformas solo sirven para la foto oficial. Pero ese es el principio y el fin de los gobernantes de Torrelodones.