La milenaria expresión “matar al mensajero” se aplica cuando se culpa a los medios de comunicación de publicar malas noticias. El 11 de agosto, a través de un burofax, la empresa propietaria de las instalaciones «Padel People» de Torrelodones amenazó a este periódico con “una demanda judicial” en caso de no “corregir” nuestras informaciones que, según ellos, “no se ajustan a la realidad y contienen información no veraz”. En la genial obra de Shakespeare “Antonio y Cleopatra”, la reina amenaza con tratar los ojos del mensajero como pelotas cuando este le anuncia que Antonio se había casado con otra mujer. El mensajero responde: “Graciosa, madame, yo traigo las noticias no he hecho a la pareja”. Y precisamente, de pelotas va el tema. En la edición impresa y en nuestra página web (www.lavozdetorreyhoyo.es) hemos venido publicando las sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Madrid y del Contencioso Administrativo en relación con la demanda que un vecino, cuya vivienda linda con las instalaciones de pádel de Torrelodones, presentó por los ruidos que vienen sufriendo en sus casas desde que se abrieron al público. Nada más. Si las noticias, como dice el burofax, contienen “información no veraz” es al juez a quien tienen que demostrárselo. No vale con intentar “matar al mensajero”. No somos nosotros, sino un juez, quien ha fallado a favor del vecino perjudicado. No somos nosotros, sino una sentencia pública, quien recoge que las instalaciones comenzaron a funcionar el 4 de abril de 2013 y no fue hasta el 26 de diciembre cuando obtuvieron la licencia de funcionamiento. No somos nosotros quienes denunciamos el ruido que los vecinos de esa calle sufren en sus casas, sino que fueron los propios afectados. Y finalmente, tampoco hemos sido nosotros quienes hemos obligado a la empresa a poner medidas para paliar los efectos del ruido y del juego en las casas vecinas. Únicamente nos hicimos eco de una sentencia de un juez. Informamos, no condenamos. Para todo aquel que no lo sepa o lo haya olvidado, desde el año 1978 España se rige por una Constitución, que en su artículo 20 reconoce y protege el derecho a la libertad de información. Mal aconsejada o asesorada está la empresa en cuestión por haber utilizado la amenaza con “demanda judicial” como vehículo para llegar hasta nosotros. Una simple llamada hubiese bastado. Siempre, en este medio han tenido cabida las opiniones de unos y de otros. En páginas interiores de la edición impresa encontrará el lector las razones de la empresa, lo que dice el Ayuntamiento sobre la sentencia y, desde luego, los afectados.
Criticable es la postura del equipo de gobierno de Torrelodones desde el primer día. Las actas de los plenos recogen las demandas de los grupos de la oposición instándoles a que se hiciesen mediciones y se pusiesen pantallas acústicas pues incumplían la legislación contra el ruido. Está escrito. De haberlo hecho a tiempo, no se hubiese llegado a esta situación. Un grupo político, Vecinos por Torrelodones, que ya criticó en la anterior legislatura un proyecto de campo de golf cercano a las viviendas de algunos de sus miembros. Famosos sus comentarios sobre lo que sucedería si “alguna pelotita” caía en sus jardines.
Curioso también que durante un tiempo hayan hecho oídos sordos a las reclamaciones de los vecinos perjudicados. Ellos, los de VxT, los mismos que hace un año intentaron que los establecimientos de Torrelodones colocaran en su exterior un “sexálogo” de recomendaciones con el título: “Vive y deja vivir”. Recordamos: “Los vecinos tienen derecho a vivir sin gente, junto a su ventana, dándole a la húmeda”, o esta otra: “Cuando los demás monten jaleo, recuérdales que hay gente a la que pueden molestar”.
Mal aconsejada ha estado la empresa por intentar “matar al mensajero”.
Una más de la historia de los últimos tres años en Torrelodones, que comenzó en julio de 2011 y que tendrá su continuidad, al menos, hasta mayo de 2015. Tres años en los que desde el equipo de gobierno de Vecinos por Torrelodones se ha insultado a este medio de comunicación en los plenos y en las redes sociales. Nunca hemos escrito al dictado, ya tienen a otros que lo hacen. Somos molestos para estos que viven de la política y pretenden seguir viviendo de ella, caiga quien caiga. Famoso fue el decretazo del concejal de Seguridad y Educación impidiendo a los trabajadores municipales que hablen con los medios de comunicación (sin tener al menos la autorización de dos de sus concejales). El 20 de octubre de 2013, el periódico “El Mundo” publicó la noticia: “Torrelodones regula la libertad de expresión”, donde se hacía eco del decreto del mismo concejal que ahora se pasea por las televisiones afines a su partido hablando de democracia y criticando al Gobierno de la Nación (respaldado por 10.830.693 votantes) por querer regular por ley que gobierne el partido más votado. Ellos, que lograron el apoyo de 4.076 vecinos de un total de 11.029 ciudadanos que ejercieron su derecho a voto en el año 2011. Ellos, que fueron el segundo partido, que están en minoría y que intentan imponer una mayoría absolutista. El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King pronunció las míticas palabras: “Tengo un sueño”. Nosotros también tenemos un sueño: que Torrelodones algún día se escriba con “L” de “Libertad”.

