Gestión Emocional
Mujeres en movimiento, reales no imaginadas, educadas en el compromiso de compartir con Ellos las aspiraciones de vida que anhelan, son las que hoy y siempre serán populares entre aquellos que las conocen.
“A las Mujeres fantásticas que cuando por los años no pueden correr, trotan; a las que cuando no pueden trotar, caminan; y a las que cuando no pueden caminar, usan bastón pero nunca, nunca se detienen» (Madre Teresa de Calcuta).
Ellas son Mujeres sin Maquillar, admiradas por lo que son y no por lo que poseen. Mujeres capaces de sintonizar la lógica del pensamiento con su forma de sentir. Positivas en sus razonamientos de vida y tenaces en el cumplimiento de sus intenciones. Optimistas a la hora de pilotar su mente a un viaje de éxito de vida, así como esperanzadas en satisfacer sus deseos a través de los sueños.
Su carácter es signo de reclamo en corazones ajenos, valoran las virtudes de los demás tanto como respetan su derecho a ser diferentes. Su espíritu motivador de superación invita a»ser,hacer y ofrecer» a todos aquellos que disfruten con su compañía. Son Mujeres con luz propia, trasmisoras de paz, sensibilidad y serenidad. Su generosidad, al compartir su mundo interior, hace que su ausencia deje un vacío difícil de llenar.
Su actitud, ejemplo de cómo formular, entrenar y colonizar pensamientos constructivos, propicia diseñar una estrategia emocional-racional que haga posible los sueños y deseos, así como unos hábitos de vida saludables.
Son Mujeres sabias porque se regalan tiempo. Su amanecer, las conduce a escucharse, cuidarse y mimarse; las ayuda a fortalecer su Yo interno, a delinear cómo cubrir sus necesidades en función de sus retos como mujer. Son Mujeres dedicadas al compromiso de realizar sus deseos, porque saben que ello les hace dueñas de su biografía personal.
Mujeres capaces de comprender que la estima del bienestar solo se entiende al experimentar dolor ante su pérdida. Capaces de asimilar que el sufrimiento es parte de la condición humana, así como de empatizar con la creencia de que para «Tocar el cielo con las manos hay que haber pasado, antes, unas horas en el infierno».
Conocedoras del bien que aporta la soledad, no huyen de ella, la buscan. La soledad, abrigo de sus reflexiones, sentimientos y emociones, es donde Ellas inician el camino correcto a la felicidad, un espacio íntimo donde las decisiones crecen y se fortalecen al amparo de la libertad de elección interior y no de la exigencia exterior. La intimidad en la que Ellas encuentran la identidad que les hace independientes.
Son capaces de actualizar la infelicidad del pasado con una visión de presente. Se concilian con su pasado por el transcurso del tiempo, médico del perdón y mediador de sentimientos de culpa, desconfianza o resentimiento.
El adiós a la infelicidad en estas mujeres se inicia cuando trazan su hoja de ruta, caminan por sus aciertos y errores, se cuestionan quién son y qué sentido tiene la vida que llevan. Solo entonces serán dueñas de su destino.
Su forma de relacionarse con el exterior esconde una intención, hacerse visible ante una sociedad que necesita ayuda. LA VIDA CON MAYÚSCULA solo se alcanza con esfuerzo, dedicación y compromiso.
Estas mujeres son atemporales.¡No pasan de moda! Sin edad y sin fronteras traspasan culturas. No se pueden comprar, pero sí copiar. Su ejemplo sirve a otras para romper cadenas con aquellos aspectos de la vida en donde una no se siente reconocida, valorada o apreciada.
Dra. Elsa Martí Barceló
Médico de Familia. Especialista en Psicoterapia Psicoanalítica
Consulta Médica Torrelodones
Directora de ele, Escuela de Liderazgo Emocional

