Unas letras cariñosas dirigidas a nuestros Reyes Magos de Oriente, en una noche fría de invierno…
Queridos Reyes Magos, este año ¡No os queremos pedir, os queremos dar! Dar las gracias por lo que siempre hacéis por nosotros, de forma desinteresada, altruista, allí donde os encontréis. Vuestro recuerdo nos proporciona un manto de esperanza, paciencia y valentía sobre la tristeza, la ira y el miedo que hoy habita en nosotros. Por hacer un pequeño paréntesis entre tanto desánimo y desaliento y traer de nuevo la alegría a través de los recuerdos mejor guardados, aquellos momentos vividos a vuestro lado siendo niños y no tan niños.
Vosotros sois nuestros referentes de infancia, las personas significativa que disteis valor y significado a esta fecha tan entrañable. Los que cada final de año cursáis invitación para escribir una carta de deseos a cambio de asumir propósitos e intenciones de cara al nuevo año que entra.
Por ello y por mucho más es por lo que hoy os queremos hacer llegar nuestra gratitud y reconocimiento.
Vosotros nos disteis el mejor regalo que uno puede recibir ¡la vida! Nos enseñasteis a transitar por ella haciéndonos cómplices de la fórmula mágica que nos permitiese hacerlo con éxito << ¡Querer es poder!>>
Con vuestros actos nos enseñasteis el beneficio que aporta <<querer y ser queridos>> al igual que <<perdonar y recibir perdón >>, nos aleccionasteis para alejarnos del peligro de vivir una vida insatisfecha, alimentada por el resentimiento, el rencor o la sed de venganza.
Vosotros fuisteis los que fortalecisteis nuestra voluntad, la capacidad para decidir con libertad lo que deseamos y lo que no. Los que nos hicisteis comprender lo necesario que es trabajar la cultura del esfuerzo y la perseverancia, del compromiso y la disciplina para conseguir sueños, metas y objetivos de vida. Los que también nos hicisteis comprender que ¡No es más feliz el que más tiene sino el que menos necesita!
Vosotros sois los que nos ayudasteis a exteriorizar pensamientos y sentimientos de forma asertiva, expresar opiniones, deseos y actitudes sin perder las formas o reclamar los propios derechos de manera que no invadamos los derechos de los demás.
Vosotros sois los que nos acostumbrasteis a una forma de hacer <<no solo para tener, también para ofrecer>>. Los que nos disteis pautas sobre qué hacer ante la insatisfacción, pereza o aburrimiento. La autoconfianza que hoy sentimos es fruto de vuestra confianza de ayer.
Vosotros sois los que nos enseñasteis a asumir nuestras decisiones, a ser responsables de nuestros actos, relaciones personales y de nuestro trabajo.
Nuestra forma de afrontar la adversidad es el resultado de la confianza que adquirimos al vivir en un entorno seguro y estable. Nuestro << saber hacer>> es fruto de la serenidad y sosiego que nos trasmitisteis.
Vosotros sois los que nos habéis enseñado el significado de familia, el lugar donde uno aprende valores personales, morales y sociales a través del ejemplo y de las tradiciones.
Vosotros sois los que estáis siempre presentes en nuestra forma de ser y hacer, inmortalizados por los buenos recuerdos, por los ideales que nos habéis trasmitido y por los sabios consejos que siempre nos disteis. Nuestros logros son vuestras victorias porque sin vuestra ayuda nunca los hubiésemos conseguido.
La Noche de Reyes es la noche perfecta para actualizar sentimientos, para renovar nuestro amor y afecto a aquellos que queremos y que viven eternamente en nuestra memoria, a aquellos que sacan la mejor de nuestras sonrisas, cuando estamos tristes, a aquellos que nos acompañan cuando nos sentimos solos, o a aquellos que nos hacen sentir bien porque sabemos que están ahí, cuidándonos y apoyándonos. En definitiva, a nuestros queridos Reyes Magos, personas inolvidables por su generosidad, dedicación y entrega.
¡Bendita sea la fecha que une a todo el mundo en una conspiración de amor! Hamilton Wright Mabi


