Dra. Elsa Martí Barceló

Mi lista de deseos“… la casualidad no es, ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido…” (Voltaire)

Queridos lectores, este mes voy hablaros de una película especial “Mi lista de deseos”. La que llegó a mí de forma fortuita, buscando qué ver en una de las calurosas noches del pasado mes de agosto, donde como bien dice Voltaire, el insomnio se hizo presente con una causalidad.

La película, capaz de mantener mi atención, interés hasta el final durante casi dos horas, la que de forma inteligente, emotiva e ingeniosa despertó emociones de alegría, tristeza y nostalgia en la esfera del sentir a la voz de un pensamiento, evocándome lo valioso que he tenido y he perdido, mi madre…

Experimentar en primera persona el bien que genera ver películas con esta temática, “pensar, sentirte privilegiado por el destino de la vida”, es lo que hoy me lleva a escribir, meditar en alto, sobre lo que en esencia este valioso film audiovisual trata de trasmitir con la intención de hacernos sentir bien.

Una película de trama acertada donde se destaca la importancia y significado de crear un vínculo maternofilial saludable. Recomendaciones sobre lo que es conveniente, aconsejable “hacer” para fomentar el desarrollo integral de los hijos y sobre lo que es necesario, imprescindible “no hacer” para mantener los afectos, lo que los profesionales consideramos son los enemigos de la evolución y el progreso de la persona. Enemigos por limitar la autonomía e independencia al promover la sobreprotección o la codependencia, adoptar patrones de conducta donde la persona para funcionar emocionalmente dependa de otra.

Así fue como la causalidad me hizo descubrir esta maravillosa película, inspirada en la novela de Spiderman (2013). La logopeda de Michigan que se lanza a escribir, tras una experiencia vivida en su  adolescencia, curiosear sobre lo que celosamente guardaba una caja de cedro, lo que años atrás una niña de 14 años había decidido guardar por ser significativo.

Una experiencia de vida fascinante si tenemos en cuenta la causalidad; el efecto desconocido provocado por lo que aquella caja escondía, motivo de esta película: un rosario, una primera libreta de ahorros y, lo más importante, una lista escrita, la “Lista de Lori” donde se incluía 27 metas de vida.

Un film especial sobre lo que dos mujeres entienden que es el amor, la complicidad y la lealtad. En el caso que nos ocupa, la influencia de Elisabeth en el desarrollo psíquico emocional de Alex, su hija, tras recibir esta el encargo póstumo de cumplir con una lista de deseos escritos por su madre con 13 años.

Influencia basada en el aprendizaje que aporta el análisis de sus experiencias de vida, reflexión de las vivencias y el sentido que se da a ellas. En definitiva, comprender lo vivido para dar recomendaciones, sabios consejos que ayuden a su hija para   crear una “vida de adulto con propósitos y sentido”, fomentando el autodescubrimiento, toma de conciencia de quien desea ser y lo que necesita hacer, con más aciertos que errores a la hora de crear su identidad porque conoce sus capacidades, competencias y habilidades.

Una película, recomendable de ver, para que las jóvenes de hoy, las que pronto serán “pareja y mamá”, encuentren un hombre a quien querer, a quien respetar y a quien admirar porque lo merece.

El que sin duda responde con un “SÍ” a las cuatro preguntas que según esta película las mujeres deben hacerse a la hora de elegir   un exitoso compañero de vida…

 “¿Es bueno? ¿Puedo contarle todo lo que siento? ¿Me lleva a sacar lo mejor que llevo dentro? ¿Lo puedo imaginar como el padre de mis hijos?“.

Preguntas necesarias de hacernos para encontrar el amor verdadero… El que nos da afecto y no solo placer, el que nos hace crecer y disfrutar, el que nos lleva a compartir y cuidar y el que nos lleva a comprender y entender para perdonar.