La alcaldesa de Guadarrama, Carmen María Pérez del Molino, ha salido al paso de las críticas de los vecinos de Vallefresnos, que han denunciado “el grave efecto medioambiental” que tendrá la edificación de una residencia de ancianos en la urbanización y que supondrá la tala de cerca de 60 árboles.

“Se trata de una parcela de suelo urbano consolidado. Es de equipamiento, permite el uso social y sanitario, como es el caso de la residencia”, dijo ayer la alcaldesa.

“La empresa ha pedido licencia para construir y este Ayuntamiento tiene que informar. No hay ningún componente político”.

Carmen María Pérez del Molino explicó en rueda de prensa que, al ser un acto reglado hay que escuchar a los técnicos municipales. “Estos han informado que es viable y nosotros en la Junta de Gobierno dimos la licencia”.

“Llevamos cinco años para esta licencia y se ha informado de todas las actuaciones que se han hecho, sin omitir ninguna, a la presidenta de la entidad urbanística”.

Licencia

“El Ayuntamiento no tiene arma legal para parar la licencia”, dijo Pérez del Molino. “Y ella tampoco lo ha encontrado porque ha desistido- dijo en referencia a la presidenta de la entidad urbanísticas”. Al parecer, la presidenta presentó un contencioso administrativo sobre la edificación de la parcela de Vallefresnos, y finalmente “desistió”. El Ayuntamiento pidió también información a la Comunidad de Madrid “para que dijera si se estaba actuando mal”.

Velar por los intereses de los vecinos

“Ellos dicen que no velo por los intereses de las 300 familias que viven en Vallefresnos, pero yo les digo que velo por los intereses de esas 300 y por todas las familias de Guadarrama”. La alcaldesa se refirió a la indemnización que tendría que dar el Ayuntamiento al propietario, en caso de que se denegase la edificación: “unos 8 millones, además del lucro cesante”. “No tengo ningún interés en dar la licencia. Lo único que quiero es velar por los intereses de todos los vecinos”.

1.600 firmas

Por su parte, vecinos de Vallefresnos han entregado en el Ayuntamiento de Guadarrama cerca de 1.600 firmas contra el proyecto. Aseguran que se permitirá la tala de cerca de 60 árboles tras otorgar la licencia de obras para un negocio privado (residencia geriátrica) en una zona situada en el Área de influencia socioeconómica del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

Los vecinos de Vallefresnos han denunciado ante el Ayuntamiento y ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil “el perjuicio medioambiental que supondría esta edificación para la arboleda y para la fauna de la zona”, aseguran en un comunicado.

“Los terrenos cuentan con alrededor de un centenar de árboles con un diámetro basal mayor de 20 centímetros, de los cuales la gran mayoría son fresnos con un mínimo de 50 años y tres son robles centenarios”. Dos de estos robles, de 168 y 108 años de antigüedad se trasplantaron el pasado mes de marzo, aunque lo vecinos de Vallefresnos ponen en duda “sus posibilidades de supervivencia”.

Desde el Ayuntamiento aseguran que las actuaciones previstas sobre el arbolado de la zona suponen trasplantar diez de los fresnos del total de los cuarenta a talar en una zona verde próxima. “El resto serían compensados con la plantación de aproximadamente 1.500 ejemplares de fresno y 45 de roble. Todo ello de conformidad con la Ley de Arbolado Urbano.