Sebastián Girona

Entrevista a Sebastián Girona, psicólogo especialista en temas de pareja

Sebastián Girona es psicólogo especializado en temas de parejas y un gran y mediático comunicador. Es argentino, pero con vínculos españoles. En la actualidad ha publicado dos libros con muy buena acogida por parte del público: “Cada cual por su lado” y “¡No te aguanto más!”, ambos editados por la Editorial Urano Argentina. Nos comenta que pronto le gustaría venir a España, para poder presentar sus trabajos y publicarlos con alguna editorial española. http://sebastiangirona.com.ar/

¡No te aguanto más! ¿Es un libro que aporta luz a aquellas parejas que están en crisis?

Sí claro, ¡No te aguanto más! aunque tenga un nombre fuerte está pensado como un libro a favor de la pareja y con el objetivo de que los integrantes del vínculo puedan entender mejor qué les pasa y cómo poder salir de la crisis. El libro pone el foco en cómo se distribuye el poder dentro de una relación de pareja y a partir de esto describe distintas situaciones que se pueden presentar.

¿Si lo leemos estamos a tiempo de salvar la relación?

Eso depende del momento en que el libro llegue a tus manos. Siempre digo que la crisis de pareja es similar a una enfermedad médica, cuanto más temprano se aborde, más posibilidades hay de hacer cosas para salvar la relación. Muchas parejas se dejan estar en sus problemas y estos se profundizan y se estancan, cuando eso sucede el margen de maniobra se reduce.

¿Hay señales que indican que no es posible salvarla? ¿Cuáles son las más evidentes?

Hay algunas señales que marcan el final de una relación. Cuando los integrantes de la pareja dejan de considerar el diálogo como herramienta fundamental para abordar los conflictos la pareja entra un lugar muy peligroso. Por ejemplo, cuando uno de los dos dice “para que voy a hablar de esto si no cambia nada”. Otra señal alarmante es comenzar a darte cuenta que tu pareja tiene problemas graves, que no son los problemas que tiene cualquier relación. Otro indicador peligroso es comenzar a hacer cosas por separado constantemente. Está claro que la pareja no tiene que hacer todo junto pero en estos vínculos la rareza es que hagan cosas juntos. Por último, la sensación de sentirse solo a pesar de estar en pareja es casi una sentencia final para cualquier relación.

¿Consejos para no volver con un/a ex tóxico/a que reaparece?

Es muy importante en esos casos poder tener presente por qué se tomó la decisión de terminar la relación. Muchas veces con el paso del tiempo nos olvidamos los motivos y las emociones negativas que esa relación me producía y esa es la puerta de entrada para volver. Otra cuestión fundamental es el mecanismo de disociación que se activa en esos casos. Esto quiere decir que para volver con alguien que me hace daño yo tengo que disociar lo bueno de lo malo y olvidarme selectivamente de lo malo para recordar solamente lo bueno y así poder volver. Hay que tener mucho cuidado con ese mecanismo porque es muy peligroso.

Indicadores para detectar a tiempo, cuando estamos ante una relación tóxica…

Siempre hay que tener presente que el amor no tiene que doler, por supuesto que una pareja tiene diferencias y también conflictos, de hecho yo siempre digo que las parejas tienen que aprender a pelearse, pero en las relaciones tóxicas predomina el conflicto y el sufrimiento. Estas parejas se parecen más a una novela que a una relación sana. Si en tu relación predomina la inestabilidad emocional, la incertidumbre constante sobre el otro y la angustia, entonces será momento de prender las alarmas.

Como terapeuta, ¿qué aspectos debemos cuidar en la pareja, para que perdure mucho tiempo?

Hay algunos aspectos que nunca deberíamos descuidar para que la pareja dure en el tiempo y sea sana. La amistad dentro de la relación siempre tiene que estar presente, el componente de ternura y compañerismo también es algo fundamental. Cierto grado de admiración por el otro sin caer en la idealización también debería existir. El erotismo dentro del vínculo nunca debe faltar aunque pase por momentos mejores y peores y por último una buena distribución del poder dentro del vínculo es absolutamente necesaria. Todo esto se podría en el concepto de poder mirar al otro, poder saber qué le pasa, cuáles son sus miedos, sus deseos, etc. Poder estar atento y que el otro haga la mismo es clave.

¿El amor es un contrato puro y duro aderezado de un toque de irracionalidad/pasión?

En parte es eso porque todas las parejas tienen un contrato combinado con la pasión y los sentimientos. Pero no nos olvidemos que no existe el contrato eterno en ningún ámbito de la vida, así que más tarde o más temprano la pareja va a tener que renovar ese contrato, cambiarle cláusulas. Hay algunas parejas que lo logran y otras que no.

¿El amor tiene fecha de caducidad y luego se pasa a otra etapa?

Mucha gente piensa que el amor tiene fecha de vencimiento, que dura lo que dura y listo. Lo cierto es que a esas personas les cuesta conjugar en una misma oración dos palabras claves para construir una relación sana: amor y esfuerzo. Nos gusta mucho pensar al amor en términos de magia, de hechizo y esas cosas. Nada se mantiene en la vida sin cierto esfuerzo, trabajo, amigos, familia, etc. Pero pretendemos que la pareja sea mágica, sin esfuerzo y no funciona así, por lo menos no funciona sanamente así.

¿En una relación, una de las partes siempre quiere más, o no necesariamente?

No necesariamente. Eso puede pasar al principio cuando se están conociendo, pero después cuando una relación comienza hay que tratar de que la pareja sea lo más pareja posible en la mayoría de los aspectos de la relación. Por supuesto que ese es un objetivo a alcanzar.

¿Discutir es sano?

Todas las parejas discuten porque todas las parejas tienen diferencias. Yo desconfío de las que no discuten nunca. Siempre digo que las parejas tienen que aprender a discutir, a gestionar sus diferencias para no entrar en una crisis y para aprender algo hay que hacerlo. Desde mi punto de vista, discutir en cierta medida es positivo.

¿Las mujeres son más proclives a enamorarse, pero cuando lo hacen los hombres pierden más la cabeza?

No necesariamente, en los últimos tiempos las cosas del amor se democratizaron bastante entre los géneros y eso incluye las formas de transitarlo. De todos modos, las formas nunca dejan de ser subjetivas y cada uno las vive como puede y como le sale.

¿Cuánto hay de químico en el amor?

El enamoramiento es un fenómeno químico en el cerebro del enamorado. Aumenta la adrenalina, la serotonina y las endorfinas del enamorado. Además también se produce una distorsión en la imagen: yo no veo a la persona tal cual es sino que la veo como me gustaría que sea. Cuando el enamoramiento se termina, porque se sabe que se termina sí o sí, yo comienzo a ver al otro de carne y hueso, con defectos y virtudes. En ese momento la pareja tiene el desafío de construir una relación con profundidad.

¿El amor rejuvenece?

Estar enamorado es una de las sensaciones más maravillosas que puede experimentar un ser humano. Cuando una persona está enamorada ve el mundo de otra manera, con mayor optimismo, desde este punto de vista, sí el amor rejuvenece porque nos revitaliza. La otra cara de la moneda es que nos volvemos más dependientes de la persona amada.