La asociación 1523

Ángel Camacho, concejal de Medio Ambiente y Salud Pública

La Asociación 1523 de comerciantes asegura que el agresor no es miembro de su asociación

La Asociación 1523 de comerciantes, autónomos y pequeños empresarios de Galapagar se suma a la condena por la agresión al concejal de Medio Ambiente y Salud Pública, Ángel Camacho.

El pasado jueves 2 de agosto, el edil de Galapagar fue golpeado por la espalda por el dueño de un restaurante local, al que previamente se le había clausurado la actividad. El horno de leña no cumplía las medidas mínimas de salubridad y las molestias de humo y ruido derivadas del local hacían la vida imposible a los vecinos.

Los hechos ocurrieron mientras el concejal esperaba su turno en una administración de lotería. Momento en el que el hostelero increpó al edil, refiriéndose a él como “eres el concejal que me ha cerrado el restaurante” y después, le golpeó por la espalda, informa el Ayuntamiento.

La Asociación 1523 niega que sea asociado

A través de un comunicado, la asociación comparte “su total repulsa a la actuación individual y execrable de un hostelero del municipio que ha agredido de forma vil y cobarde a Ángel Camacho, al que trasladamos nuestra mayor consideración y los mejores deseos de restablecimiento”.

Por otro lado, la entidad recalca que “el hostelero no es miembro de nuestra asociación, ni puede representarse más que a si mismo, aunque muchos medios se están haciendo eco de su condición de comerciante, como si los hechos acaecidos, y que esperamos que la Justicia aclare, puedan ser más que acciones individuales”.

Desde la Asociación 1523 repudian cualquier forma de violencia y resaltan “el buen ambiente de comunicación entre nuestros socios y el Ayuntamiento de Galapagar, con el que servimos habitualmente de interlocutores”.

Para el Ayuntamiento de Galapagar “es inconcebible e intolerable que se agreda a un concejal por ayudar a unos vecinos que no podían vivir tranquilamente en sus casas por el humo y los ruidos, por actuar conforme a la ley y pedir que se cumplan las normas. En esta ocasión, el único objetivo del Ayuntamiento ha sido velar por todos los vecinos que sufrían las molestias de este local día tras días y, además, por todos los usuarios y clientes que podrían sufrir las consecuencias de estos incumplimientos”.