Entrevista Daniel Lozano, director del colegio Educare Peñalar, de Torrelodones
El colegio de Torrelodones, Peñalar, ha entrado en el top de los 100 mejores centros educativos de España, según la revista Forbes. Este colegio, que abrió sus puertas en el año 2007, ha ido creciendo no solo en cuanto a alumnos, también en su oferta educativa que va más allá de la simple enseñanza. En esta entrevista su director, Daniel Lozano, habla del proyecto educativo del centro y de cómo ha ido progresando y afianzándose en estos años. Al final, “lo más importante es la creciente confianza de las familias en nuestro proyecto educativo”.
El colegio Educare Peñalar acaba de entrar en el top de los 100 mejores colegios de España de la revista Forbes, ¿cómo se consigue este reconocimiento?
Este reconocimiento es el reflejo del esfuerzo y la dedicación de toda la comunidad educativa de Peñalar: nuestro equipo docente, nuestro personal de administración y servicios y, por supuesto, los alumnos y sus familias. Sin su compromiso diario, este logro no sería posible. El reconocimiento es el resultado de hacer crecer nuestro modelo educativo basado en la excelencia académica, la educación personalizada y la formación en valores.
Explíquenos cómo se realiza el ranking porque alguien podría pensar que se paga por aparecer en la lista
A diferencia de otros rankings, la lista de Forbes se elabora a partir de 36 criterios objetivos agrupados en siete bloques de evaluación. Un grupo de expertos en educación, compuesto por pedagogos, psicólogos, profesores y otros profesionales del sector, analiza aspectos como la innovación educativa, los recursos, la oferta curricular y extracurricular, los resultados académicos y la satisfacción de las familias. En este sentido, no se trata de un listado que te puedas inscribir con una cuota, sino de una selección basada en el mérito objetivo de cada centro.
Desde sus inicios, allá por el año 2007, ¿qué destacaría de su crecimiento en los últimos años?
Hemos crecido en muchos aspectos, mejorado los resultados académicos, el bilingüismo, los proyectos propios y las instalaciones entre otras cosas, proporcionando a nuestros alumnos una calidad educativa única en Torrelodones. Sin embargo, lo más importante es la creciente confianza de las familias en nuestro proyecto educativo. La estabilidad y el rigor de nuestras propuestas, así como la coherencia en nuestro discurso, nos están ayudando a ser percibidos como en un centro educativo consecuente consigo mismo y con nuestros alumnos.
Forma parte del Grupo Educare, que cuenta con ocho colegios, ¿qué hace especial al proyecto educativo del colegio Peñalar?
Peñalar comparte con los demás centros de Educare una misma filosofía basada en la educación integral y el acompañamiento del alumno en todas sus etapas. Aunque cada colegio tiene su identidad propia y estamos muy orgullosos de la nuestra, lo que nos une es un enfoque pedagógico innovador y un compromiso firme con la excelencia. Cualquiera de los ocho colegios del grupo podría estar en este listado, ya que todos trabajan con los mismos valores y criterios de calidad.
“La formación educativa parte de una colaboración y complicidad con las familias”
Además de la parte educativa, ¿qué actividades no académicas realizan los alumnos?
Para nosotros la formación educativa parte de una colaboración y complicidad con las familias de nuestros alumnos. Esta formación la vivimos en el colegio de la manera más amplia posible, ofreciéndoles un contexto educativo donde se sientan acompañados y cuidados. Para ello, además del enfoque curricular, donde somos referencia, ofrecemos a nuestros alumnos actividades complementarias y extraescolares, que incrementan la formación en distintos ámbitos (tecnológico, artístico, deportivo, religioso…) y ayudan además a las familias a una conciliación laboral.
Contamos con la ayuda de diferentes entidades de Torrelodones, como el Mini fútbol, Baloncesto Torrelodones, la Parroquia de la Asunción, la escuela de Danza, Taekwondo, Voleibol Torrelodones, etc., que aportan lo mejor de cada profesional al colegio, haciéndonos crecer en alumnos y oferta cada año.
Precisamente el colegio Peñalar se ha caracterizado por sus labores benéficas: mercadillos de Navidad, bazares, carreras incluso en la recogida de alimentos para la Dana de Valencia, ¿qué supone para los alumnos y familias estas acciones?
Estas iniciativas son una parte fundamental de nuestra identidad. Creemos que la educación no solo debe centrarse en los conocimientos académicos, sino también en la formación de personas comprometidas con los demás, capaces de entender el mundo que les rodea. La participación en estos proyectos ayuda enormemente a nuestros alumnos. Para ellos es importante darse cuenta de que son unos privilegiados, y que la vida es una ventaja vivirla en actitud de servicio.
Desde un año a la Universidad, ¿cómo acompaña el colegio Peñalar al alumno en esa evolución?
Desde Infantil hasta su llegada a la universidad, acompañamos a cada alumno en su crecimiento personal, académico y espiritual. Tenemos el enorme privilegio de trabajar con la vida en su más puro estado. A lo largo de su etapa escolar, viven un proceso de evolución en el que van adquiriendo autonomía, madurez y un sentido profundo de la responsabilidad. La labor tutorial es clave en este camino, ofreciendo un seguimiento cercano que les ayuda a descubrir la verdad, desarrollar un criterio propio y tomar decisiones con libertad y compromiso.
Les enseñamos a gestionar pequeños retos y dificultades, entendiendo que superar esos desafíos los prepara para afrontar con entereza los que vendrán más adelante. A medida que avanzan en el colegio, van desarrollando no solo conocimientos, sino también habilidades emocionales y valores sólidos que los acompañarán toda la vida.
Al final, lo más importante es que, cuando llega el momento de dar el salto a la universidad, lo hagan con seguridad, criterio y la certeza de que están preparados para lo que venga.
En estos años, el colegio ha pasado por varias direcciones. Usted mismo fue profesor y de ahí dio el salto a la dirección, ¿qué cambios introdujo en la gestión?
Este es mi sexto curso como director general del colegio. Comencé junto con María García, quien asumió el cargo de directora de secundaria, unos meses antes de que la pandemia impusiera restricciones a los centros educativos y a la sociedad. Ese tiempo nos permitió valorar profundamente el trabajo del personal del colegio, especialmente de los profesores. Ahora, junto con las otras directoras de etapa Paloma Mateos y Marina Rodríguez-Osorio, tratamos de crear un entorno que fomente el crecimiento personal y la confianza, para que los profesores puedan desempeñar su labor de la mejor manera. Ese ecosistema les ayuda, desde una perspectiva de mejora continua, a crecer como profesionales, algo de lo que se benefician no solo ellos, sino también nuestros alumnos y familias.
“La educación no solo debe centrarse en los conocimientos académicos, también en la formación de personas”
¿Cuáles son los retos de la educación frente a la creciente implantación de la IA?
Creo que los que trabajamos en educación, en muchos aspectos, somos los primeros que realmente testeamos las irrupciones y avances innovadores que vemos en la sociedad. Supongo que la IA es el último de ellos. Como todo lo nuevo, entiendo que genera inseguridad. Me imagino que pudieron sentir lo mismo educadores o formadores con la irrupción de la calculadora, o más reciente con el ordenador o internet. No sé dónde se alojará la IA en unos años, pero lo que es fundamental es preparar a los estudiantes con verdad, asumiendo la responsabilidad de ofrecerles una formación adecuada y contextualizada con el mundo actual.
El problema no es la herramienta, sino su uso. En el colegio enfatizamos el esfuerzo personal y la reflexión, enseñando también a los alumnos a trabajar siempre con criterio, que son las verdaderas herramientas que les ayudarán a enfrentarse a un mundo en constante movimiento.
«Enfatizamos el esfuerzo personal y la reflexión»
Y después de aparecer en la lista Forbes, ¿cuál es el camino a seguir?
Este reconocimiento es un motivo de orgullo, pero también un impulso para seguir mejorando. Hay muchos retos que se nos plantean a los docentes en los próximos cursos, la salud y el bienestar emocional de los alumnos, la implementación de las dinámicas digitales, la inclusión de la IA, el rol del docente, la relación colegio-familia, etc. Nuestro objetivo no es aparecer en una lista, es seguir proporcionando a nuestros alumnos una respuesta educativa excelente, válida para la sociedad actual.



