Más de 3.200 plazas gratuitas en los yacimientos de Hoyo de Manzanares y Alcalá de Henares

Por segundo año consecutivo, el yacimiento arqueológico de La Cabilda se incluye junto a Alcalá de Henares en el programa de la Comunidad de Madrid, Arqueólogos por un día.

Hoy se abre el plazo de inscripción para este programa educativo, configurado para transmitir los valores patrimoniales y dar a conocer las labores de investigación y conservación que se llevan a cabo.

En esta edición se ofertan 2.944 plazas para la ciudad romana de Complutum (Alcalá de Henares) durante los meses de julio a septiembre. En el yacimiento arqueológico de La Cabilda (Hoyo de Manzanares) hay previstas 300 plazas para los talleres que se llevarán a cabo los fines de semana desde el 7 de septiembre al 6 de octubre.

Las inscripciones deben hacerse a través de la web: http://www.comunidad.madrid/cultura/patrimonio-cultural

La actividad

Arqueólogos por un día favorece el aprendizaje intergeneracional, en la medida que adultos y niños, de 8 a 14 años, colaboran desarrollando un proceso arqueológico completo, desde la localización de un yacimiento al envío de los materiales al museo. Los participantes trabajan activamente en todos los aspectos relacionados con la disciplina arqueológica, durante un tiempo aproximado de dos horas y media.

Su objetivo es sensibilizar a los ciudadanos para que sientan suyo este patrimonio arqueológico y aprendan a cuidarlo y a disfrutarlo, al mismo tiempo que logran un aprendizaje global sobre la labor arqueológica.

La actividad comienza con una visita de media hora de duración a los yacimientos, y a la Casa de los Grifos en el caso de Alcalá de Henares. Se muestran los aspectos más interesantes de los vestigios conservados en ambos yacimientos y se explica el proceso de excavación de los restos arqueológicos.

A continuación los participantes acuden a la excavación recreada al efecto, que permite el trabajo simultáneo de los participantes. Cuando terminan esta fase, trabajan con el sedimento extraído, en labores de etiquetado, documentación, fotografía y dibujo de los restos más importantes

Al finalizar la excavación se procesan los materiales, datándose y clasificándose los restos. Se identifican los restos vegetales y de fauna, se simula el proceso de restauración de las cerámicas extraídas y se preparan las muestras para su análisis en laboratorio, para terminar explicando el proceso de depósito de materiales.

La ciudad romana de Complutum y la Casa de los Grifos

Complutum, origen de la actual Alcalá de Henares, fue una de las principales ciudades romanas del interior de España. La ciudad se ubica en la fértil vega del Rio Henares por medio de dos fundaciones sucesivas: la primera, en época del emperador Augusto, hacia el cambio de Era. La segunda, hacia 50/60d.C.

La Casa de los Grifos, construida hacia el cambio de era, se destruyó como consecuencia de un incendio hacia 215 d.C. y fue una de las edificaciones más destacadas de la ciudad. En las estancias interiores, todavía en proceso de investigación y restauración, se ha conservado casi la totalidad del programa pictórico decorativo, incluyéndose pinturas con representaciones arquitectónicas, cacerías, divinidades o seres mitológicos como la pareja de grifos que dan nombre a la vivienda.

El taller Arqueólogos por un día llega a La Cabilda

Hay 3.200 plazas gratuitas en esta edición

El yacimiento arqueológico de La Cabilda

El yacimiento arqueológico de La Cabilda, se sitúa junto el Área Recreativa del mismo nombre, un espacio natural junto al núcleo urbano de Hoyo de Manzanares.

Se trata de un yacimiento vivo, que se excava cada año y del que los arqueólogos, con la colaboración de los voluntarios, van sacando a la luz en cada campaña nuevos datos que ayudan a entender mejor cómo sería la vida en esta aldea visigoda datada en el siglo VII d.C.

Las estructuras que se encuentran en el yacimiento se construyeron utilizando materiales de la zona: el granito de las canteras circundantes, las vigas de madera de encina y las cubiertas vegetales o de tejas, con decoraciones realizadas a peine que permiten fechar el yacimiento.

En la casa principal, los restos de hornos, de vasijas de barro y el pequeño molino de mano permiten apuntar a una economía doméstica basada en la ganadería, la caza, la recolección y una agricultura muy residual. Además, la presencia de un pequeño volante de huso apunta a que tejerían prendas con lana de oveja y cabra de sus propios rebaños.

Además de los objetos de uso cotidiano, otros elementos de uso personal dan información valiosa acerca de los habitantes de la aldea. El más señalado, el chatón de un anillo, con una inscripción cristiana de protección, habla acerca de sus creencias, junto con los pequeños enterramientos situados en el segundo edificio, destinados a niños de muy corta edad que por no estar bautizados, no podían enterrarse en suelo sagrado. La necrópolis se encuentra a escasos metros de las casas y usaban varios tipos de enterramiento. Hoy pueden verse dos tumbas de bañera, excavadas en la roca, pertenecientes a un adulto y un niño.

Sabemos que existiría una actividad comercial con otros núcleos de población cercanos, puesto que encontramos elementos de vidrio, hierro y otros metales que no se encuentran en las proximidades. Son objetos de uso común como cuchillos, hebillas y hasta un pendiente de cobre. Para estos intercambios necesitaban unidades de peso y medida. El hallazgo de un ponderal de orfita que sería usado para ese fin, es otra de las piezas más señaladas.