Desde el verano de 2017 el proyecto del nuevo Centro de Protección Animal de Torrelodones lleva dando vueltas por los despachos municipales sin que se haya podido sacar adelante esta infraestructura, según destaca el PSOE en nota de prensa.

La obra del proyectado Centro de Protección Animal de Torrelodones acumula “un retraso muy considerable”, critican desde el PSOE. Recuerdan que fue incluida en los presupuestos de 2017, que el PSOE y Ciudadanos pactaron con Vecinos, mientras que el primer proyecto está redactado desde diciembre de 2016.

“Tras dos años dando vueltas por los despachos y entrando y saliendo del Plan de Inversión Regional que la Comunidad de Madrid puso en marcha la pasada legislatura, en el otoño de 2018 se sacó a licitación, pero el contrato se quedó desierto al renunciar las dos únicas empresas que habían concurrido”. “Tal y como llevamos denunciando desde hace tres años, la obra del CPA es absolutamente necesaria ya que, además de ser una competencia obligatoria, las actuales instalaciones no cumplen los requisitos marcados por la Comunidad de Madrid”, explica el portavoz socialista, Rodrigo Bernal.

Historia del Centro de Protección animal de Torrelodones

Desde el PSOE recuerdan que “la última vez que esta obra pasó por el pleno, en diciembre de 2018 fue por que se descubrió que al analizar los costes contenidos en el proyecto original se detectó que los precios marcadas se encontraban muy por debajo de los valores razonables del mercado del sector de la construcción”.

En ese momento se averiguó que el presupuesto estaba valorado en torno a un 40% sobre los precios actuales del mercado, por lo que la actuación no era viable, siendo necesario un ajuste al alza de los precios del contrato que subió de 166.000 a 231.000 euros. “Es decir, en su momento se dio luz verde a un proyecto técnico sin que se revisase exhaustivamente el contenido del mismo lo que produjo un nuevo retraso que hizo que finalizase la anterior legislatura sin que Torrelodones cuente con unas instalaciones adecuadas para la obligatoria labor de protección animal”, detalla Rodrigo Bernal.

“Para terminar de rizar el rizo, al darse de alta esta obra en el Plan PIR de la Comunidad de Madrid, el gobierno regional hizo una serie de consideraciones que deben ser incluidas en un nuevo proyecto constructivo, un trámite que tres años después de que diera sus primeros pasos todavía no se ha hecho”.