El gobierno de Alpedrete asegura que “no han sabido explicar la voluntad del cambio” en los nombres de Francisco Rabal y Asunción Balaguer

El alcalde de Alpedrete, Juan Rodríguez, rectifica en la decisión de su gobierno de cambiar los nombres a la Plaza de Francisco Rabal y a la Casa de Cultura Asunción Balaguer.

Tras la concentración vivida en la localidad el pasado sábado y, sobre todo, las declaraciones de ayer de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, a través de su cuenta de la red «X», el gobierno local rectifica.

La próxima junta de gobierno local restituirá el nombre de la plaza y el centro cultural. “Este es un gobierno que escucha, que atiende a sus vecinos y que está al pie de la calle. Por todo ello, quiero reiterar nuestro respeto y cariño a Paco Rabal y Asunción Balaguer”. Así lo indicó este lunes el alcalde, Juan Rodríguez, a través de un comunicado.

El cambio de nombre de Rabal y Balaguer en Alpedrete, “voluntad de los vecinos”

El mismo comunicado asegura que el cambio de nombre de Rabal y Balaguer en Alpedrete se debió a que el equipo de gobierno había “recogido la voluntad de los vecinos, de nombrar con Plaza de España a un espacio viario del municipio, así como Las Canteras a algún espacio municipal”.

“Para ello, desde el máximo respeto a dos figuras ilustres de nuestro municipio, se pensó en trasladar el nombre de Paco Rabal y Asunción Balaguer, al Teatro municipal, carente de nombre hoy en día. Igualmente, se anunció la creación del Grupo de Teatro Asunción Balaguer, para cumplir un compromiso, abandonado por el anterior gobierno progresista desde 2016”.

En el comunicado, el alcalde reconoce “que no hemos sabido explicar la voluntad de este cambio que, en ningún momento, pretendía menoscabar o despreciar el legado cultural de dos personas queridas, no solo por los vecinos de Alpedrete, sino del conjunto del país, y cumplir con otra voluntad existente en el municipio”.

“Sectarismo ideológico”

En el comunicado remitido a los medios, Rodríguez indica que “este gobierno, entiende la cultura sobre la base de la libertad, la pluralidad y la diversidad; y ninguna actuación se ha guiado, ni se guiará, por el sectarismo ideológico, tan propio de una izquierda, que entiende la cultura como un coto privado y que solo homenajea y pone calles y plazas a personas que piensan como ellos.

Este es un Gobierno que escucha, que atiende a sus vecinos y que está al pie de la calle. Por todo ello, quiero reiterar nuestro respeto y cariño a Paco Rabal y Asunción Balaguer y, en este sentido, la próxima junta de gobierno restituirá el nombre de la plaza y el centro cultural”.