Catorce años después de su construcción sigue coleando esa obra infructuosa que terminó en los juzgados y con la debacle electoral del PSOE de Collado Villalba. El túnel de Honorio Lozano hizo quebrar las arcas municipales, endeudarse a los vecinos hasta el año 2046 y su posterior intervención por parte del Ministerio de Hacienda. En esta legislatura ha vuelto a ser noticia en varias ocasiones. La última, una sentencia de este verano que obliga al Ayuntamiento a seguir pagando 1,8 millones de euros anuales por el canon de la obra, aunque no se haga ningún mantenimiento.
Con la llegada de Ciudadanos al gobierno municipal saltan las alarmas al comenzar a pedir facturas de las inversiones que la empresa tenía que realizar. Y lo grotesco llega cuando les entregan facturas de papel higiénico, de botellas de agua mineral, de una churrería o incluso de algún concierto. Nada que tenga que ver con el mantenimiento y las inversiones que la empresa concesionaria tenía que hacer. Y, lo peor, la empresa se extraña de que le pidan facturas, cuando nunca se las habían pedido. Parece de lo más chocante que se hayan firmado alegremente facturas por un importe de 1,8 millones de euros sin ninguna fiscalización ni del político ni de los servicios técnicos del Ayuntamiento.
De una obra que inicialmente costó 32 millones de euros, los villalbinos acabarán pagando 97 millones a la concesionaria, haga o no mantenimiento. ¿Es realmente una hipoteca como dice el exalcalde? Echen cuentas los que en alguna ocasión hayan contratado una hipoteca. Y, sobre todo, consideren que de esos 32 millones iniciales se anticiparon 14 millones.
El culebrón en torno al túnel de Honorio Lozano tiene visos de no acabar bien la legislatura.
Ante la última sentencia, Ciudadanos ha decidido no quedarse de brazos cruzados. Se basa en un informe de un abogado contratado por el Ayuntamiento que asegura que el contrato “es ilegal”. Quiere que se revise y se ha encontrado con un muro dentro de sus socios de gobierno (PP). Primero pretendía que el secretario municipal emitiese un informe y le han dicho que no. Que él como primer teniente de alcalde y concejal de Contratación no es quien para pedirlo. Así pues, ha tenido que recabar apoyos entre los concejales de la oposición para llevar el tema al pleno y que este, como órgano de contratación, debata sobre la revisión. Lo más chocante es que el PP, que ha gobernado Collado Villalba desde el año 2011; que lleva los últimos 11 años achacando al túnel de Honorio Lozano la situación económica del Ayuntamiento, y que ahora ha iniciado una campaña en redes sociales culpando al PSOE de la hipoteca hasta el año 2046, no quiera revisar el contrato. Algo huele mal en la capital de la sierra. A la campaña del PP con desprestigio a su socio de gobierno (Cs) se han sumado sus amigos mediáticos. Quid pro quo. Do ut des. Quieren la cabeza del osado concejal (jurista de profesión) que no se resigna a no indagar en el contrato y conocer el porqué del desvío de 60 millones de euros. Algo huele mal y el pleno está obligado a limpiar el aire en Collado Villalba.

