Vaya por delante Sr. Guirao (Ángel Guirao) que la petición de dimisión, transmitida mediante esta carta y por este conducto, no es nada personal y lo advierto porque ya he visto como se las gasta usted respecto al tema de las cartas, hasta el vergonzoso punto de haber sido reprobada su gestión al frente de la Concejalía de Comunicación.
No pertenezco a ningún partido político, lo que no es obstáculo para manifestar mi descontento con su actuación al frente de esa Concejalía. La información transmitida a través del Acta del Pleno del pasado día 10 de Julio es harto significativa y suficiente para darse cuenta de que usted, probablemente sin advertirlo (claro que ese es otro problema, no saber verlo a tiempo) ha alcanzado su nivel de incompetencia. Así lo han reconocido los demás partidos políticos.
Cuando una persona, en su ámbito profesional, no es capaz de conocer su nivel de incompetencia no debe de seguir ocupando un puesto para el que no está preparado. A usted le han recusado por varios motivos, entre ellos por sus Editoriales partidistas y sesgados, por la publicación de cartas anónimas en la Revista Municipal, una pertinaz marginación de la publicidad a medios de comunicación críticos con su gestión, etc.
En ese enigmático etcétera yo le añadiría una secular falta de rigor gramatical en la Revista Municipal, pues a menudo encontramos en ella faltas de ortografía impropias de una publicación del Ayuntamiento. ¿No hay nadie que supervise los textos? Lo digo para evitar que alguien confunda o, lo que sería peor, no sepa distinguir la preposición “a”, cuando se emplea como tal, del vocablo “ha” del verbo haber; fonéticamente son iguales, ortográficamente no, ni mucho menos. Cierto es, ya que de ortografía hablamos, que tampoco usted debe de hilar muy fino en esta materia, pues si nos fijamos un poco en sus “Comentarios” sobre la gestión municipal, usted mismo escribe que la gestión le “absorve” mucho tiempo y fíjese, si tuviera un simple programa de corrección de textos en su ordenador, hubiera visto, aunque no lo supiera (que no lo sabía), que la palabra absorber se escribe con dos “bes”.
Por todo ello, aunque principalmente por haber traspasado impunemente hasta la fecha su nivel de incompetencia, este ciudadano vería como una sensata prueba de sensatez y coherencia que a la llegada de esta carta a su destino, que no es otro que sea leída por usted, ya hubiera presentado voluntariamente su dimisión.
Atentamente
Antonio Tormo

