El martes 20 de agosto se cumplen 20 años de uno de los hechos más tristes que ha vivido el municipio de San Lorenzo de El Escorial: el incendio del Monte Abantos. A las 15:44 horas de ese caluroso día de 1999, a través del teléfono de emergencias 112 se recibió una llamada informando de un incendio en una finca particular en el Zaburdón. Aproximadamente a las 17:00 horas, el fuego había alcanzado ya la cima del monte Abantos, extendiéndose desde ese momento hacia el nordeste, llegando hasta Cuelgamuros.

incendio del Monte Abantos en San Lorenzo425 hectáreas calcinadas

Los trabajos de extinción se prolongaron durante toda la tarde y noche del viernes 20 y la mañana del sábado 21 de agosto, momento en el que se logra el control del fuego. Durante los días siguientes prosiguieron los trabajos de remate y vigilancia de la zona, dando por concluido totalmente el operativo, el 4 de septiembre. El resultado: 425 hectáreas de monte y bosque calcinadas, afortunadamente sin daños personales Repoblación

Inmediatamente comenzó el proceso de repoblación, con los objetivos de defender el suelo contra la erosión, mejorar el medio ambiente y restablecer el equilibrio biológico que existía antes del incendio, recuperar el entorno paisajístico destruido, crear un entorno de protección y cobijo a la fauna del lugar y prevenir el riesgo de incendios introduciendo especies frondosas de baja combustibilidad.

Plan de actuación municipal

Desde entonces, la preocupación de que un suceso como pudiera volver a ocurrir en el término municipal ha llevado a trabajar en la prevención, por lo que el Área Municipal de Medio ambiente elaboró el pasado año el Plan de Actuación Municipal ante Emergencias por Incendios Forestales (PAMIF). El objetivo del plan es hacer frente a las situaciones asociadas a los incendios forestales, proporcionando la máxima protección a las personas, los bienes y el medio ambiente en el ámbito territorial de este municipio. Este plan de actuación local completa el Decreto 59/2017, de 6 de junio, del Consejo de Gobierno de la CAM, por el que se aprueba el Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales en la Comunidad de Madrid (INFOMA).

Funciones

El PAMIF de San Lorenzo de El Escorial se elabora conforme a lo establecido en el Anexo 4 del citado Decreto, con unas funciones muy claras:

  • Prever la estructura organizativa y los procedimientos para la respuesta municipal inicial en emergencias por incendios forestales.
  • Establecer sistemas de articulación con las organizaciones de otras Administraciones locales incluidas en su entorno o ámbito territorial.
  • Zonificar el territorio en función del riesgo por incendio forestal y sus posibles consecuencias, en concordancia con lo establecido en el. Para ello se podrán establecer medidas encaminadas a la prevención de dichas consecuencias o al apoyo del despliegue operativo en la emergencia.
  • Prever la organización de grupos locales para la prevención y primera intervención, en los que podría quedar encuadrado el personal voluntario, y fomentar y promover la autoprotección.
  • Establecer medidas de información y formación a la población sobre el riesgo de incendio forestal, así como sobre las medidas de autoprotección en caso de emergencia.
  • Catalogar los medios y recursos específicos para la puesta en práctica de las actividades previstas.
  • Poner en marcha medidas de autoprotección de los núcleos urbanos y edificaciones, a través de la creación y mantenimiento de franjas perimetrales.
  • Realizar un inventario y caracterización de las áreas interfaz urbano-forestal.

Pendiente de la Comunidad

Una vez aprobado en la Sesión del Pleno municipal de 25 de octubre de 2018, el Plan de Actuación Municipal ante Emergencias por Incendios Forestales está pendiente de aprobarse definitivamente en la Comisión de Protección Civil de la Comunidad de Madrid, que se celebrará en próximas fechas y que permitirá su efectiva entrada en vigor.

Desde el Ayuntamiento, en este 20 aniversario del incendio, se pretende hacer hincapié en las consecuencias que supone un suceso de este tipo para el municipio: pérdida del patrimonio natural y paisajístico, perjuicios a las explotaciones del monte, impacto negativo en el turismo, además del riesgo para la población.