Casi 50 fresnos (Fraxinus angustifolia), cuyo arranque y trasplante autorizó de manera expresa la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Guadarrama en marzo de 2020 en la urbanización Vallefresnos, han acabado muriendo, según denuncian los vecinos de la zona tras encargar un informe técnico.

Residencia geriátrica

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Guadarrama, gobernado por Diosdado Soto (Partido Popular) acordó el 13 de marzo de 2020 la modificación de la licencia para la construcción de una residencia geriátrica de lujo en la urbanización Vallefresnos. Esta modificación permitió a la empresa constructora, Promociones Jeroferna, SL., “el arranque y traslado de 60 árboles, operación que se hizo sin contemplar las garantías oportunas para su supervivencia y que derivará en el fallecimiento de más del 80% de los ejemplares”.

Según el informe realizado por un ingeniero de Montes, “el estado de más del 80% de la masa arbórea es malo o muy malo, implicando de forma irreversible la muerte de estos árboles. El resto de los ejemplares presentan un estado poco prometedor y las labores de mantenimiento tan recientemente iniciadas, no parecen suficientes para garantizar su pervivencia.

A la vista del estado del arbolado -continúa el informe-, solo se puede concluir el fracaso absoluto de los trabajos, si es que estos pretendían el trasplante y supervivencia de los ejemplares. Según la Resolución de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Guadarrama, se imponía el control del proceso del arbolado durante un año; hasta la primavera de 2021. Desgraciadamente, el control llevado a efecto en agosto del corriente año 2020, acredita el fracaso del traslado de los 60 árboles, mucho antes de llegar a la próxima primavera”.

Área de influencia del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama

La licencia original permitía la tala de 62 árboles para la construcción de un geriátrico privado en una zona de la localidad situada en el Área de Influencia Socioeconómica del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Los vecinos de Vallefresnos denunciaron el perjuicio medioambiental que supondría esta edificación para la arboleda y para la fauna de la zona, circunstancia que se ha confirmado con la muerte de más de 50 ejemplares de fresno.

La Ley 8/2005, de 26 de diciembre, de protección y fomento del arbolado urbano de la Comunidad de Madrid prohíbe en su artículo 2 la tala de todos los árboles protegidos por esta normativa: ejemplares de cualquier especie con más de diez años de antigüedad o 20 centímetros de diámetro de tronco al nivel del suelo. Esta misma Ley regula los casos en que el arbolado se vea, necesariamente, afectado: “… por obras de reparación o reforma de cualquier clase, o por la construcción de infraestructuras, se procederá a su trasplante”.

Los vecinos, a través de la EUCC Vallefresnos, presentaron un Contencioso Administrativo en el que denunciaban que un negocio privado no es causa necesaria para la tala de más de 60 árboles protegidos.