Sobre la IA, U-tad considera que por encima de la tecnología tiene que estar la persona

La inteligencia artificial (IA) ya está presente en numerosos sectores. Uno de ellos es el de las industrias creativas digitales; esto es, animación, videojuegos, efectos visuales, diseño, ilustración, etc; a pesar de que en un primer momento se pensara que solo serviría para desempeñar tareas mecánicas. Artistas y creadores deben ser conscientes de su potencial en el proceso creativo; pero por encima de la tecnología siempre tiene que estar la persona, el profesional.

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Abraham López

Principios de U-tad en la IA

Así lo destaca el Centro Universitario U-tad, que ha elaborado cinco principios para el buen uso de la IA en las industrias creativas:

1.- Sustituir al creador es imposible. La inteligencia artificial funciona detectando patrones y prediciendo resultados; pero la idea original y verdaderamente innovadora, el momento eureka, no se puede predecir y, por tanto, una máquina no lo podrá reemplazar nunca.

2.- Potenciar la calidad de la creación. La IA permite al creador desarrollar obras más sofisticadas, lo que supone poder llevar a cabo trabajos de mayor calidad en menos tiempo. Pero los aspectos más creativos y de experimentación deben partir siempre de la persona, sin perder su esencia y estilo propio.

3.- Del esfuerzo creativo dependerá el resultado. La inteligencia artificial puede facilitar el trabajo dentro del proceso creativo: para buscar datos o referencias, ejecutar acciones o como apoyo para implementar las ideas. Pero el esfuerzo creador no debe desaparecer nunca. Si un junior empieza su carrera y solo emplea IA, nunca aprenderá a ser mejor profesional.

4.- La inteligencia artificial no es neutra. Se puede emplear de muchas maneras y tiene implicaciones complejas; por lo que es importante saber a qué estamos renunciando y con qué nos comprometemos al utilizarla. Delegar en una máquina decisiones creativas o narrativas nos llevará a repetir fórmulas poco innovadoras o a restar poder creativo a los artistas.

5.- Finalmente, el último de los principios de U-tad sobre la IA es que el mejor cómplice es uno mismo. Nunca se debe renunciar al placer de crear y a poner las propias ideas en valor. Debemos evitar propiciar nuestra sustitución empleando la inteligencia artificial como un atajo deshonesto que reemplace nuestro trabajo personal.

Solo un medio

“Con cada revolución tecnológica se han suprimido empleos por otros de mayor cualificación, pero no debemos olvidar que la tecnología es solo un medio, una herramienta de la que extraer todo el potencial, y transformarlo en una oportunidad. El artista y las máquinas deben colaborar y complementarse; pero la tecnología jamás podrá reemplazar a la creatividad humana por muy buenos resultados que consiga. Debe ser una aliada, nunca una sustituta”; sostiene Abraham López, director académico del área de Animación en el Centro Universitario U-tad.

El experto destaca el importante papel que tienen las universidades a la hora de facilitar ese camino colaborativo entre el profesional y la IA; al tener estas que adaptarse a los avances tecnológicos integrándolos tanto en los planes de estudio, como en las metodologías docentes.