La Presa del Gasco, ubicada entre Galapagar, Las Rozas y Torrelodones, va a ser declarada Bien de Interés Cultural por parte de la Comunidad de Madrid tras un proceso que comenzó su andadura hace seis años.

La Presa del Gasco comenzó a construirse en 1786, con un proyecto financiado por el Banco Nacional de San Carlos y que contó con el apoyo del Valido del Rey Carlos III, el Marques de Floridablanca.

El pasado 23 de abril de 2019, la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid ha resuelto abrir el expediente de declaración como Bien de Interés Cultural, en la categoría de Paisaje Cultural, de la Presa de El Gasco y el Canal del Guadarrama. Se trata de la culminación de un proceso que arrancó en 2012, hace siete años, cuando los tres ayuntamientos implicados aprobaron sendas mociones en las que se instaba al gobierno regional a preservar y poner en valor estos importantes vestigios de nuestro pasado.

Para el PSOE de los tres municipios implicados se trata sin duda una buena noticia para nuestro patrimonio cultural ya que, a pesar de los más dos siglos transcurridos desde el inicio de su construcción, sigue siendo una obra majestuosa.

En estos últimos siete años, el PSOE ha presentado reiteradamente enmiendas a los presupuestos tanto de la Comunidad de Madrid como del Estado para que se dedique una partida a la consolidación y la puesta en marcha de medidas de seguridad que garanticen la conservación de esta emblemática enseña de nuestro patrimonio monumental.

Visita a la Presa de El Gasco

Por esas razones, los candidatos socialistas de Galapagar, Alberto Gómez, Las Rozas, Nando Di-Lolli y Torrelodones, Rodrigo Bernal, han visitado la Presa de El Gasco para reivindicar su puesta en valor como elemento fundamental del patrimonio histórico madrileño. El cabeza de lista del PSOE en Galapagar, Alberto Gómez, cree que para su municipio “es muy importante la defensa tanto del patrimonio histórico como de los caminos, senderos, vías pecuarias y cordeles que tenemos dentro de nuestro término municipal”.

En opinión del candidato socialista en Las Rozas, Nando Di-Lolli, “es fundamental dar visibilidad a nuestro patrimonio histórico, en este caso la Presa de El Gasco y el Canal del Guadarrama. Pensamos que hay medidas muy sencillas que se pueden implantar de inmediato, como la adecuación de lo senderos para facilitar un acceso seguro a los vecinos que quieran acercarse a conocer una parte de nuestra historia”.

Finalmente, Rodrigo Bernal, candidato por el PSOE de Torrelodones, afirma que “la manera de proteger el medio ambiente y nuestro patrimonio debe hacerse en colaboración con nuestros municipios vecinos, superando el ámbito de lo local para instar a colaborar a la Comunidad de Madrid”.

La Presa de El Gasco, un proyecto del siglo XVIII

La Presa de El Gasco, también denominada Estrecho de Peña o Presa de Carlos III, es uno de los proyectos de ingeniería civil más importantes de la España del siglo XVIII. Está situada sobre la garganta del río Guadarrama, en un paraje protegido actualmente por el Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y su entorno. Las obras de esta gran infraestructura hidráulica comenzaron en 1787, durante el reinado de Carlos III, cuando el ingeniero francés Carlos Lemaur concibió la idea de hacer la presa del Gasco y el canal de Guadarrama, con el objetivo de retener el caudal del rio Guadarrama y conectar Madrid con Sevilla a través de un canal navegable.

Se diseñó para ser la presa más alta del mundo, con 93 metros, lo que la convertía en un proyecto singular e inigualable en la España y Europa de su tiempo. Las obras empezaron en marzo de 1787 con solo 100 obreros, cifra que se fue aumentando hasta alcanzar, en ciertos momentos, los 5.000 trabajadores. Tras de doce años de trabajos, el 14 de mayo de 1799, una fuerte tormenta provocó que se derrumbara parte del muro, cuando se llevaban levantados 53 metros de altura. En el informe que tres días después enviaron los hermanos Lemaur, se estimaba que habían caído 13.800 varas cúbicas de obra y que la reparación costaría 266.000 reales. En este momento el Banco de San Carlos ordena la paralización del proyecto y, poco tiempo después se decide suspenderlo definitivamente. Lo que en la actualidad se conserva es la ruina de la presa, con una longitud de 251 metros y una anchura, en su base, de 72 metros.