Reencuentro de Chapí, Saco del Valle y Jackson VellánLos tres autores de zarzuela serán homenajeados en un encuentro organizado por sus respectivas bisnietas en el que se podrán escuchar en directo fragmentos de sus zarzuelas

Con el objetivo de homenajear a tres autores muy importantes de nuestra zarzuela, el viernes 17 de mayo de 2019, a las 18:30 horas, en la Biblioteca Municipal Ricardo León de Galapagar, tendrá lugar un recital que lleva por título Reencuentro de Tres Amigos (a través de sus bisnietas). 

Los compositores Ruperto Chapí y Arturo Saco del Valle y el libretista José Jackson Veyán serán recordados a través de las intervenciones de sus respectivas bisnietas promotoras del acto, que narrarán de forma amena y divertida aspectos de la vida y obra de sus bisabuelos, destacando las colaboraciones que tuvieron entre ellos.

Zarzuela en directo

Intercaladas en sus intervenciones, se podrán escuchar atractivos fragmentos de zarzuela interpretados en directo por la soprano Mabel González, el barítono Sadot Lugones, el tenor cómico Nacho Muñoz y el pianista Antonio Moreno.

El recital cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Galapagar, la entrada es libre hasta completar el aforo y al finalizar el mismo se servirá un vino español por cortesía de Vino Pasión.

Ruperto Chapí Lorente (Villena, 1851 – Madrid, 1909)

Compositor y director de orquesta, comenzó a estudiar solfeo desde muy pequeño, siendo su primer maestro su padre, José Chapí. A los 7 años ya tocaba el flautín y, con solo diez años entró a formar parte de la banda Música Nueva (actual banda municipal de Villena).

A los 12 años compuso su primera zarzuela: “Estrella del Bosque” y a los 16 años ingresó en el Real Conservatorio de Música de Madrid, siendo alumno de Emilio Arrieta. Allí estudió Armonía y Composición y, para sufragar sus gastos, en 1870 ingresó como profesor de cornetín en la orquesta del Teatro Circo de Rivas .En este lugar estrenó su primera zarzuela, “Abel y Caín”. En 1872 logró el Primer Premio de Composición, junto con Tomás Bretón.

Simultáneamente a sus estudios en el Conservatorio consiguió la plaza de Músico Mayor de Artillería. En 1873 ganó el primer concurso promovido por la sección de música de la Academia de Bellas Artes para ser pensionado en Roma, con la que fue su primera ópera, “Las naves de Cortés”, estrenada en el Teatro Real unos meses más tarde. Durante su estancia en Italia compuso las últimas óperas de esta primera etapa: “La hija de Jefté” (1875, representada en el Teatro Real al año siguiente), “La muerte de Garcilaso”, compuesta en el mismo año, y “Roger de Flor”, esta última puesta en escena en 1878, también en el Teatro Real.

Al volver a España en 1878, se dedicó mayormente a la composición de zarzuelas, llegando a estrenar casi 200, y también óperas y obras sinfónicas. Triunfó en 1880 con “Música clásica”, y tras ello alcanzó gran éxito con obras como: “La tempestad” (1882), “La bruja” (1887), “El rey que rabió” (1891), “El tambor de granaderos” (1896) y “La Revoltosa” (1897).

Chapí fue uno de los fundadores en 1899 de la Sociedad de Autores Españoles (actual SGAE).

 Arturo Saco del Valle Flores (Gerona, 1869 – Madrid, 1932)

Compositor y director de orquesta, se inició al piano en la editorial musical de su padre y como intérprete en el Café del Siglo. Estudió en el Real Conservatorio de Música de Madrid, como alumno de Emilio Arrieta, Juan Cantó y Manuel Mendizábal, completando sus estudios con Ruperto Chapí y Luigi Mancinelli.

Dirigió la Banda de Ingenieros de Madrid entre 1897 y 1904, además de otras corporaciones como la Banda Municipal de San Sebastián. Fue director de Orquesta en el Teatro Real entre 1911 y 1925, y maestro de la Capilla Real de Música desde 1914 hasta 1931. En 1914 fue nombrado de catedrático de Conjunto Instrumental del Conservatorio de Madrid, cargo que conservó hasta su muerte. Dirigió multitud de giras de conciertos por ciudades españolas y portuguesas y en 1929 fundó la Orquesta Clásica de Madrid.

Compuso más de cincuenta zarzuelas, algunas en colaboración con compositores como Amadeo Vives, Luis Foglietti o Ruperto Chapí, y libretistas como Pedro Muñoz Seca, los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, Miguel Mihura, Ramón Rocabert y José Jackson Veyán. Entre sus obras más notorias se encuentran: “La Indiana”, “El traje misterioso”, “La flor de la montaña”, “El dinero y el trabajo”, “La bella Lucerito”, “El naranjal”, “Mari-Nieves”, “Tropa ligera” o “La corza blanca”.

Fue también autor de música militar, destacando la marcha “Legionarios y Regulares” y de música sacra, piezas para piano y otras composiciones instrumentales, además de la inédita ópera Excelsior (1902), que se inscribe en el interés por recuperar el género operístico en España.

Saco del Valle perteneció a la junta directiva de la Sociedad de Autores Españoles (actual SGAE), y del Círculo de Bellas Artes, entre otras muchas entidades.

José Jackson Veyán (Cádiz, 1852 – Madrid, 1935)

Escritor dramaturgo y letrista, era nieto de un marino y comerciante inglés que se estableció en Cádiz. Hijo de padres artistas, abandonó la carrera de Farmacia a causa de sus aficiones literarias. En 1870 colaboró en la revista gaditana “La Guardilla Artística” y estrenó la pieza dramática “¡Guerra a las mujeres!”. Ingresó en el Cuerpo de Telégrafos en 1871 como oficial segundo y tuvo diferentes destinos en Madrid, entre ellos Arganda del Rey, y en las oficinas de Santander, Asturias, Jaén y Valladolid, jubilándose en Sevilla como inspector del Cuerpo de Telégrafos en 1917.

Escribió varios libros, poesías y doscientos libretos de zarzuela. Colaboró con figuras tan destacadas como los escritores Carlos Arniches, Ramos Carrión, Salvador María Granés, Navarro Gonzalvo, Eloy Perillán, Felipe Pérez y Eusebio Sierra y los compositores Tomás Bretón, Manuel Fernández Caballero, Ruperto Chapí, Federico Chueca, Amadeo Vives y Arturo Saco del Valle. De sus obras destacan los libretos de “El barquillero”, “El capote de paseo”, “Los trabajadores”, “Château Margueaux”, su favorita, y “La espada de honor”; en el género lírico destacan “Primeros acordes”, “Mi libro de memorias” y “Allá va eso”.

Fue secretario del Círculo Artístico y Literario de Madrid, socio de mérito del Fomento de las Artes y socio de número del Centro Instructivo del obrero en Madrid, miembro de la Academia de Ciencias y Artes de Cádiz y de la Sociedad de Escritores y Artistas de la misma ciudad, entre otras distinciones.