Pocos días después de celebrarse las elecciones de 2011, escribimos en estas mismas páginas que Torrelodones había apostado por el colorín y que a la larga iba a pasarle factura. “El próximo 11 de junio –decíamos entonces- comienza una nueva legislatura que estará marcada por las turbulencias y las sombras de una moción de censura”. Y el tiempo nos ha dado la razón. No es que tuviésemos dotes de clarividencia. Solo, conocíamos a Vecinos por Torrelodones y sabíamos quién se escondía detrás. Desde su salto a la política en el año 2007, VxT se ha nutrido del voto de la izquierda y captado el descontento de la derecha. Han convertido el gobierno municipal en un puro teatro del absurdo. Utilizan mensajes cortos, repetitivos, lenguaje sencillo, dicen lo que el público quiere oír, maquillan la realidad y usan técnicas de marketing para manipular al ciudadano. Esa ha sido su acción de gobierno. En la oposición, sembraron las dudas y la honorabilidad del anterior equipo de gobierno. Hablaron de hacer auditorías de infarto. Apenas seis meses después de auparse al poder, se tropezaron con 5 millones de euros y salieron a vender que era gracias a su gestión. Dijeron lo que el público quería oír en un momento en que la crisis económica asolaba el país. Puro teatro. Dos años y medio después ni hay superávit ni hay remanente de tesorería. El Ayuntamiento –dicho por el propio concejal de Hacienda –pasa por malos momentos. En tan solo dos años y medio se han gastado cerca de 70 millones de euros. Se han quitado la careta y han dividido al municipio: o conmigo o contra mí. Ciudadanos, trabajadores municipales, asociaciones, clubes, partidos políticos…aquellos que entonces les vitorearon ahora critican su gestión. Han agotado la paciencia de sus socios de gobierno, PSOE y acTÚa, a quienes no han dudado en humillar públicamente. Estos días ambos partidos han escrito palabras como manipulación, falta de consenso, autoritarismo, abuso de contratos negociados y sin publicidad, amiguismo, falta de transparencia, se han aprovechado del trabajo de otros y lo han vendido como propio. Incluso el vocablo “chantaje” ha sido utilizado por el PSOE, un partido que ha ejercido de fiel aliado.
Certeras palabras. No hay dinero. Los presupuestos tienen déficit y no cumplen el principio de estabilidad presupuestaria. Al no contar con el apoyo suficiente para sacar adelante las cuentas para 2014, Vecinos por Torrelodones escenifica una gran pataleta, de antemano preparada. No quiere consensos. Solo imponer su voluntad y para ello utiliza “el chantaje”, que le permite la ley y lanza un órdago a sus socios de gobierno. El 28 de noviembre, convirtieron una vez más, el salón de Plenos en un puro teatro. No faltó ni la obra ni los actores ni el público, sus palmeros ovacionando a su lideresa y desaprobando las intervenciones de la oposición. Durante más de media hora la Sra. Biurrun escenificó las bonanzas de sus concejalías. No faltaron ni el arreglo de alcantarillas ni de aceras ni incluso los talleres para jóvenes. Tal parecía que en Torrelodones nada se había hecho hasta que llegaron ellos. En el guión no estaba escrito que en este tiempo la mayoría del pleno ha pedido la dimisión de dos de sus concejales: por mentir, por utilizar con fines partidistas los medios de comunicación municipales y por falta de trabajo. Se olvidó decir que el Ayuntamiento ya no tiene dinero, que mientras en otros municipios se han bajado impuestos y tasas, en este se han subido. Se olvidó de lo principal. De lo que no interesa que se conozca; de su opacidad y de sus insultos a todo aquel que no sigue su doctrina, de que viven de la política y sin esta no son nadie. No superó su “cuestión de confianza” y lo han aprovechado para volver a convertir a Torrelodones en un circo mediático, donde solo cabe una prensa: aquella que desde un despacho o un restaurante escribe lo que ellos dictan. La jugada, el órdago, les ha servido para limpiar su imagen pública, tan dañada después de que aparecieran subidos al coche oficial, ese que no tenían, o intentando “regular” la libertad de expresión. Saldrán ganando en imagen salga o no adelante la moción de censura. Por lo pronto, presionan a acTÚa desde los medios y les amenazan con que perderán votos si llegan a algún pacto con el PP. Hacen demagogia sobre los gobiernos anteriores del Partido Popular, la bestia negra para ellos, y se olvidan de que si estuvieron dos décadas en el poder fue porque los ciudadanos les votaron. Ahora bien, en el hipotético caso de que hubiese moción de censura, aprovecharán el momento para volver a los medios en su papel de plañideros. Dirán que los grandes partidos no quieren que gobiernen los “vecinos”. Manipularán a la opinión pública. Y tendrán un largo año para volver a hacer la oposición más desleal que haya conocido Torrelodones. Ahora, cuando las cuentas del Ayuntamiento no salen, cuando hay déficit es un buen momento para posarse en la retaguardia y esperar a las elecciones de 2015. La patata caliente está en manos de acTÚa. 738 votos tienen el poder de decidir quién gobernará. Mientras tanto, la Sra. Biurrun seguirá interpretando el papel que ya está escrito y se paseará por las televisiones afines haciendo la competencia a Belén Esteban. Pierde Torrelodones y gana el teatro del colorín colorado.


