Madresierra es la nueva promotora cultural de la sierra madrileña
Este fin de semana se estrena una nueva promotora cultural: Madresierra. Su voluntad es programar espectáculos de primer nivel, invitando a respirar cultura.
Comienza su viaje por pueblos serranos con una leyenda de la música, Jorge Pardo.
El músico madrileño, figura de la fusión entre el jazz y el flamenco, actuará acompañado de Melón Jiménez a la guitarra y Bandolero a la percusión, llevando a los asistentes a un trance flamenco sin precedentes.
El primer acto de Madresierra será en el Teatro de Moralzarzal el sábado 11 de diciembre a las 20:00 horas. Las entradas tienen un precio de 16,5 euros anticipada (sin gastos de gestión) y 19 euros en taquilla y están a la venta en www.madresierra.es y en www.entradium.com.
Jorge Pardo
Sobre la actuación de Jorge Pardo, Gabrier Urciouli ha escrito: “Cuando Jorge Pardo toca su flauta, no toca su flauta: toca aquella primera flauta sagrada, ancestral, única. Porque entre aquella flauta y la de Jorge hay un puente directo, un lazo de tiempo y memoria de especie.
Uno escucha la primera nota que sale de su flauta y uno se estremece hasta el tuétano. Entonces uno se deja llevar de su mano y las palabras terminan, porque es la música de Jorge la que, sin palabras, habla. Habla la historia de los gitanos, gritando, gimiendo, doliéndose, levantándose. Habla también la historia de los negros esclavizados, la de los genios europeos, la historia de India y la historia de África. Habla de la historia de la especie.
Y así, cuando Jorge Pardo toca su música, no toca su música: toca la música de todos. Se convierte en el medium que nos conecta con lo más recóndito de nosotros mismos.
Es un privilegio que él tiene. Un privilegio que ha ganado entregando gran parte de su vida, así que cuando él toca, nos está dando esa parte de su vida y, aunque su música a veces duela, por encima de todo consuela, alegra y emociona.
Es un auténtico privilegio recibir su regalo sagrado, más que con admiración y respeto, con cariño, consciencia y gratitud”.

