“No podemos ni comprender ni tolerar que la concejala de Asuntos sociales, Raquel Fernández, y algún otro concejal se lanzaran a insultar a la Sra. Ruiz Tarazona, con gritos de «desvergonzada» y sinvergüenza, repetidos hasta cinco veces. Y no solo fueron sus palabras sino el tono agresivo y lleno de odio con el que se pronunciaban, absolutamente impropios de unos representantes públicos”. De esta forma, el Partido Popular de Torrelodones da cuenta de los sucesos acaecidos en el último pleno del Ayuntamiento, celebrado el pasado mes de junio.
Los “insultos” se produjeron en la moción que la concejal del PP, Isabel Ruiz-Tarazona, presentó solicitando que el Consistorio “impulsara la incorporación de la Policía local al seguimiento integral de los casos de violencia de género”. La propuesta pedía al Ayuntamiento que la Policía Municipal pudiera colaborar con la Guardia Civil y compartir registros de información y bases de datos para la mejor atención de estos casos.
Desde el PP aseguran que “inexplicablemente” la alcaldesa no reaccionó ante estos hechos “con la debida diligencia a la desaforada reacción de la Sra. Fernández quien, perdiendo la compostura, comenzaba a protagonizar un espectáculo más propio de una corrala de arrabal, que de las formas y educación debidas en un Pleno municipal”.
Al parecer, los insultos se produjeron cuando la concejal del PP, tras la negativa de Vecinos por Torrelodones, a adherirse a la propuesta, dijo: “esperamos que no debamos arrepentirnos de esta decisión…».
Para el Partido Popular la alcaldesa debería haber retirado la palabra a la concejal Raquel Fernández, “reprobando su actuación y disculpándose en nombre de su Grupo para poder proseguir normal y educadamente con el debate. Lamentablemente no fue así. El insulto directo y personal al adversario político parece haberse adueñado de la forma de hacer política de Vecinos por Torrelodones”.
Insultos, malos modos y actuaciones arbitrarias
El PP señala “la prepotencia en la que estos autoproclamados regeneradores de la política se han situado y que les ha llevado a creerse en posesión de la verdad absoluta”. “Hasta el punto de que nadie pueda discrepar de sus verdades y han convertido a los discrepantes –políticos y vecinos en general- en objeto de enfrentamiento, malos modos y actuaciones arbitrarias”.
Finalmente, el PP se hace una pregunta: ¿Hasta dónde está dispuesta a llegar la señora alcaldesa para permitir este tipo de desmanes? ¿Hasta dónde nos permitirá llegar a los otros grupos políticos para defendernos, cuando desde el suyo se nos insulte personalmente? ¿Esta es la nueva forma de hacer política que pregona Vecinos por Torrelodones?

