ALFREDO GARCÍA-PLATA: «Los vecinos de Torrelodones han tenido un comportamiento ejemplar»

El año 2020 marcará un antes y un después en la vida de todos. Los ayuntamientos han tenido que hacer frente a un tsunami inimaginable hace apenas un año, donde la gestión se ha puesto a prueba. Hablamos con Alfredo García- Plata, alcalde de Torrelodones. Una persona afable y dialogante. Comentamos sobre el coronavirus y la alta incidencia que ha tenido en la localidad, sobre esos primeros momentos, sobre las ayudas puestas en marcha, sobre inversiones y actuaciones y sobre política nacional. Alfredo García-Plata asegura que en estos momentos hay que construir soluciones “y no intentar sacar rédito político de los problemas de la ciudadanía”

¿Cómo ha vivido este primer año como alcalde, dejando al margen el COVID-19?

Ha sido un reto tan complejo como apasionante, y no solo por todo lo relacionado con el COVID-19, cuya irrupción inesperada y violenta ha hecho saltar por los aires muchos planes, convirtiéndose en la prioridad. Los primeros meses, en los que manejábamos unos presupuestos prorrogados, los dedicamos a contactar y conocer a los agentes sociales y políticos del municipio. El diálogo con todos forma parte de mi compromiso con la política. Ha habido también que familiarizarse con los mecanismos y los actores de la Administración local. Después comienza la fase de abordar todos los proyectos a los que nos habíamos comprometido para estos cuatro años, así como actuar de más activamente sobre la gestión interna del consistorio. Ya sabéis que si hay algo importante para Vecinos por Torrelodones es cumplir nuestros compromisos electorales. Y en eso estábamos cuando llegó el COVID. Pero si tuviera que describir con dos palabras cómo lo he asumido serían determinación y compromiso.

Y llegó el coronavirus, ¿cuál ha sido el peor momento?

Sin duda, lo más duro fue esa primera etapa en la que veo un riesgo cierto y evidente para la salud de mis vecinos. He vivido en primera persona la inexplicable e injusta pérdida de algunos de ellos, así como la satisfacción de comprobar que otros lograban superar la enfermedad después de, en algunos casos, un agónico proceso de recuperación.

Ha sido impactante atender a pie de calle todo lo relacionado con las residencias de mayores, porque es un aspecto en el que un Ayuntamiento no tiene absolutamente ninguna competencia, pero que como gestores no podíamos ignorar. Imagínate ver cómo se concentraban casos en las residencias de nuestro pueblo y no contar con muchos más recursos que nuestras manos, el compromiso de nuestros trabajadores municipales, los agentes sociales, empresariales, sanitarios del municipio, así como la gran solidaridad de nuestros vecinos. Coordinamos con los responsables constantemente, asistimos sus peticiones de material, incluso en algún caso les ayudamos a activar el protocolo de desinfección de la operación Balmis.

En definitiva, acompañar y asistir, como hemos querido hacer con todos los vecinos. Mi móvil era un hervidero mañana, tarde y noche, de lunes a domingo, atendiendo a vecinos, a empresarios, a residencias de mayores, a la oposición, a nuestros trabajadores municipales…Pero estoy agradecido de poder hacerlo, en primer lugar, y muy orgulloso del compromiso y la labor de todos los profesionales, de todos los ámbitos, que han actuado, y de la solidaridad y responsabilidad de los vecinos de Torrelodones.

Alfredo García-PlataTorrelodones ha sido uno de los municipios de la Comunidad con la tasa de incidencia más alta, ¿a qué se ha debido?

Fundamentalmente a la presencia de siete residencias de mayores en nuestro municipio. No hay muchos pueblos que tengan siete residencias de mayores y más de 600 plazas (bueno ocho si sumamos la residencia de los Ángeles que, aunque pertenece al término de Galapagar, también hemos asistido). Un porcentaje muy alto, tanto de los contagios como de los fallecimientos que se produjeron entre marzo y mayo, se concentró desgraciadamente en esos entornos. Como decía antes, ha sido lo más duro. También tengamos presente que en nuestro municipio se encuentra un Hospital privado de referencia en la zona noroeste como es el HM Torrelodones.

Es también relevante tener en consideración la ubicación geográfica en la cual estamos enclavados, porque una vez que se abrieron los servicios no esenciales, la mayoría de los vecinos de Torrelodones se desplazaron a sus centros de trabajo ubicados fuera del municipio.

Dicho esto, y tal como he ido transmitiendo en diferentes medios de comunicación o en redes sociales, en términos generales, los vecinos de Torrelodones han tenido un comportamiento ejemplar, así como un espíritu solidario y de colaboración admirable, muy de agradecer. Y quiero hacer una mención especial para nuestros mayores y los más pequeños de la casa que nos han dado un verdadero ejemplo en todo momento.

Hablemos de las medidas que han tomado, económicas, sociales…

Durante el periodo más duro del confinamiento modificamos nuestro calendario fiscal para flexibilizarlo y que nuestros vecinos no tuvieran la premura de los impuestos en un momento de tantísima incertidumbre.

En paralelo, y partiendo del proyecto que ya teníamos en marcha de “Valientes”, lanzamos la iniciativa de “Valientes a Domicilio”, una forma de apoyar y promocionar desde el Ayuntamiento a todos aquellos empresarios que estaban ofreciendo servicios de entrega a domicilio, online o para recoger. Al mismo tiempo estábamos ayudando a atender la demanda de los torresanos que permanecían confinados en sus casas para que pudieran acceder a productos, bienes y servicios con toda comodidad y seguridad.

En cuanto a planes de ayuda, primero pusimos en marcha el Plan de Emergencia Social. Entre la aportación que hicimos con el superávit de 2019 y la aportación extraordinaria a la THAM de la Comunidad de Madrid, el presupuesto de Torrelodones destinado a Servicios Sociales ha superado 1,8 millones de euros, lo que supone alrededor del 7% del presupuesto municipal.

Alfredo García-PlataDespués llegó el Plan de Reactivación Económica y Social, un conjunto de medidas orientadas a ayudar y acompañar en este periodo a nuestros empresarios y autónomos. No quisimos quedarnos solo en un plan de ayudas directas, que también, sino darle una entidad más completa, con acciones de dinamización, apoyo en comunicación y la puesta en marcha de una plataforma de e-eCommerce que es una verdadera apuesta de futuro, que va a venir para quedarse y para complementar a la oferta actual de nuestro comercio. Plaza Central (que así se va a llamar) será un proyecto que dará mucho que hablar.

Critican desde la oposición que han llegado tarde las ayudas

Esas críticas están centradas en las ayudas a empresarios y autónomos. Hay algunos municipios que han sido más rápidos, eso nadie puede negarlo. Pero luego te pones a ver las bases que regulan esas ayudas, y te encuentras soluciones estándar y procedimientos complejísimos para solicitarlas. Nosotros hemos preferido hacer un “traje a medida” del tejido empresarial de Torrelodones, realizando un estudio previo, una encuesta a empresarios, reuniéndonos con ellos y con la propia oposición… Los que ahora lo critican han podido participar activamente con sus aportaciones.

Además, hemos dado muchas vueltas a los cálculos económicos y trabajado para que el procedimiento fuera lo más sencillo posible para nuestros empresarios y autónomos. Vivimos momentos para construir soluciones en las diferentes políticas, no de intentar sacar rédito político de los problemas de la ciudadanía.

Cierre del ejercicio 2019, 8,7 millones de superávit. Mi pregunta es: ¿un ayuntamiento con superávit es porque no gasta todo lo comprometido o porque cobra impuestos muy altos?

Es un poquito más complejo que todo eso. Hay que partir de la base de que no se puede presupuestar con déficit. Por tanto, se supone que hay que presupuestar buscando el equilibrio, el ajuste entre ingresos y gastos. Lo que ocurre es que el equilibrio es imposible por varios motivos: por un lado, los ingresos municipales son variables. No se puede saber, por poner un solo ejemplo, cuántas casas y de qué valor se van a vender, por lo que se desconoce cuál será el ingreso por plusvalías.

Lo mismo sucede con los gastos. Muchos de ellos son difíciles de calcular, como los asociados a consumos (electricidad, agua, gasóleo, etc.), a personal (afectados por bajas, permisos, etc.) o de aquellos sometidos a licitación pública y en los cuales se pueden obtener notable bajas.

Por tanto, nuestra obligación es presupuestar teniendo en cuenta el peor escenario posible y eso tiene como consecuencia que se genere un superávit. No nos parece responsable “agotar” el presupuesto haga falta o no, como tradicionalmente se ha hecho en muchas administraciones.

Y con este superávit, ¿qué le parece que los ahorros de los ayuntamientos se destinen al Gobierno central?

Estamos analizando muy detenidamente la propuesta realizada por el Ministerio de Hacienda y aprobada por la FEMP, pero hay que tener en cuenta que tiene que pasar por el Congreso y puede ser convalidada o derogada.

Nosotros solo buscamos lo mejor para nuestro municipio y no tenemos una posición “de partido” ni preconcebida. Sinceramente, nos hubiera gustado una opción más favorable para los ayuntamientos, algo más cercano a abrir la mano a los destinos posibles para los remanentes municipales, pero como digo habrá que estudiar detenidamente la propuesta final que salga tras el trámite parlamentario, las garantías y plazos de devolución, el acceso a financiación adicional, etc., y con ello tomar una decisión.

Hablemos de obras pendientes: ¿la del campo de rugby, la de la nueva biblioteca y la de Pradogrande? ¿Cuál ha sido el problema de los retrasos, además de por los trámites administrativos?

En el campo de fútbol rugby el retraso se debe al periodo de Estado de Alarma y los posteriores problemas con suministros. Ya está al 99% y en las próximas semanas podremos verlo en funcionamiento.

En Pradogrande, a esos mismos problemas derivados de la pandemia hay que unirle un retraso previo motivado fundamentalmente porque las canalizaciones de agua no coincidían con las que aparecían en los planos con los que se realizó el proyecto. Esto hizo que tuviera que replantearse una buena parte de la obra. Al igual que el campo de fútbol-rugby, está ya muy cerquita su apertura.

La más compleja de las tres ha sido la Caja de la Cultura. Ahí hemos tenido problemas de todo tipo, desde judiciales a problemas con la empresa contratista a la que durante 9 meses se le ha estado imponiendo una penalización. Lo cierto es que ha sido un sufrimiento de obra, pero ya podemos decir que está finalizada. Ahora nos queda el revestimiento interno, el mobiliario, la dotación de libros, la dinamización… para finales de este ejercicio o inicio del siguiente será una realidad.

En septiembre del año pasado se aprobó el nuevo contrato de basuras, pero continúan las quejas por el servicio, ¿qué está fallando?

Tuvimos un problema concreto en el periodo de desconfinamiento, pero creo que se ha corregido, aunque tenemos que seguir muy vigilantes para el cumplimiento íntegro y escrupuloso de las condiciones del contrato. No cesamos en articular mecanismos para ello.

Hay que pensar que, durante todo el periodo de confinamiento, nuestros hábitos y nuestras necesidades cambiaron mucho, y hubo que adecuarse a ellas. Luego llegó el desconfinamiento, y con él, nuevos cambios. Y sí, hubo desajustes, pero también tuvimos personal de baja por coronavirus y se realizaron otros servicios no contemplados, como la desinfección de muchos puntos del municipio. Además, se sumó un cierto afán generalizado por ordenar nuestras viviendas con la temporada primaveral de desbroce, que en un término municipal como es el nuestro rodeado, de naturaleza y con intensas lluvias en el confinamiento, nos han puesto a prueba.

Ya tenemos toda la dotación personal y de recursos contemplada en el contrato y solo falta poner en marcha el servicio de recogida de podas, que entrará en funcionamiento en Los Peñascales en septiembre, y posteriormente se irá extendiendo al resto del municipio.

Alfredo García-Plata¿Qué ha ocurrido con el servicio de mantenimiento de zonas verdes? ¿Y con los trabajadores?

Digamos que hemos tenido una “tormenta perfecta”. Por diversos motivos que no viene al caso recordar ahora, la licitación de este servicio se vio retrasada. En esas circunstancias, lo normal (y más viniendo como veníamos de toda la crisis del COVID-19) es sentarte con el proveedor y llegar a un acuerdo para prorrogar durante un breve periodo de tiempo de dos o tres meses el servicio. Sin embargo, Valoriza se negó a prórroga alguna, a pesar de la flexibilización que les ofrecíamos. Eso nos ha llevado a la situación actual, en la que lo más preocupante es la situación de los 18 trabajadores de Valoriza que prestaban el servicio. Estamos trabajando duro para que la licitación esté lo antes posible y que la nueva empresa se subrogue los contratos de esos 18 trabajadores.

¿Qué previsiones e inversiones piensan acometer en breve?

La prioridad la tenemos en el llamado Sector 11, donde hay un proyecto de aparcamiento disuasorio muy necesario teniendo en cuenta nuestra posición como “hub” de comunicaciones de la zona noroeste. Se trata de un proyecto complejo, por lo que ya este año hemos comenzado los trámites para que dé tiempo a tenerlo listo en este mandato.

Esta apuesta por la movilidad y la conectividad va a mejorar notablemente con este aparcamiento y el de la estación, que seguimos peleando con uñas y dientes con la administración autonómica y con el apoyo de los ayuntamientos de Galapagar, Hoyo de Manzanares y Colmenarejo.

Desde un partido independiente, ¿cómo ve el clima político nacional?

Demasiado polarizado, la verdad. Echamos de menos consensos amplios que olviden diferencias ideológicas sobre todo en tiempos como estos que nos han tocado vivir. Nosotros defendemos, y estamos acostumbrados, a que la discrepancia ideológica no puede condicionar el trabajo por el bien común, en nuestro caso por nuestros vecinos.

En “Vecinos por Torrelodones” convivimos personas con muy diversas posiciones ideológicas, pero que somos capaces de ponernos de acuerdo en una cosa: el interés de Torrelodones, el hacer del nuestro un pueblo cada día mejor.

No soy ingenuo y sé que es muy complejo trasladar esta forma de pensar al ámbito nacional, pero, ¿tan complicado sería un gran pacto de Estado para los dos o tres temas prioritarios?

¿Y el de Torrelodones? Le hemos visto enfadado en algunos plenos

Soy vehemente en las ocasiones en las que no se tiene respeto al Consistorio, porque eso significa que no se está respetando a los vecinos que nos han puesto allí. He de decir que, en general, considero que tenemos una oposición razonable: desde la crítica y la fiscalización de lo que hacemos, pero dentro de unos parámetros razonables y sobre todo que aporten valor al municipio. No hemos venido aquí a que nos aplaudan. Sé que su función es esa, de igual manera que tengo claro que la nuestra es gobernar y tomar decisiones.

En ocasiones, puedo ver alguna actitud en algún representante político que revela que no ha entendido para qué ha sido elegido, que falta al respeto a esta institución, al resto de la corporación no haciendo acto de presencia en ninguna reunión del Consistorio, faltando de forma reiterada y poco argumentada a comisiones y Plenos. Nosotros tenemos un jefe: nuestros vecinos. Y nuestro tiempo y dedicación a ellos debe ser nuestra máxima prioridad.