En el pleno celebrado el día 18 de diciembre, se produjo un hecho “curioso” que dejó perplejos a la mayoría de los concejales de la
oposición.
Una vez comenzado el pleno y en un momento de su intervención, la alcaldesa comentó a los miembros de la corporación y público asistente que tendría que ausentarse del pleno junto con algún concejal de su equipo de gobierno, ya que a las 20,00h estaba previsto en la Casa de Cultura la entrega de los premios del XII Certamen de Pintura Contemporánea de Torrelodones y contaban con su presencia en dicho acto.
Hasta aquí todo pude parecer “normal”, aunque no parece lógico que si se conoce de antemano y con tiempo las fechas de celebración de los plenos, la Concejalía de Cultura programe un acto en paralelo.
Lo realmente esperpéntico es que a las 19,45h., en el turno de ruegos y preguntas de la oposición la alcaldesa comunicara a la sala que tal y como había comentado antes, se tenía que ausentar para acudir a la Casa de Cultura. Los allí presentes vieron con asombro que junto a ella se levantaban dos concejales, Rosa Rivet, concejala de Cultura, que puede parecer hasta lógico que acompañe a su alcaldesa, y el concejal de Comunicación, Ángel Guirao, reprobado por la mayoría del Pleno de Torrelodones.
El convidado de piedra
La pregunta que nos hicimos todos los miembros del grupo municipal del Partido Popular es “qué pintaba” el Sr. Guirao en la entrega de premios, en la que no intervino para nada. Máxime, cuando una de las preguntas pendientes del pleno formulada por el PSOE estaba relacionada con el famoso envoltorio de la Torre de los Lodones, idea propuesta por la empresa adjudicataria del concurso de Comunicación, por un importe de 42.000 euros anuales (más IVA).
“La espantá”
“Cuando uno no puede con el toro hay que dar la espantá”, eso es lo que debió pensar en aquel momento el Sr. Guirao, ya que viendo la que se le podía venir encima con el tema de la Torre, optó por la espantá al igual que hiciera en los momentos críticos, el famoso “mataor” de toros cordobés Rafael “el Gallo”.
A falta de famosos maestros, ya tenemos en Torre al “Gallo de Torrelodones”, dispuesto a dar cuantas espantás haga falta con tal de no dar la cara. Como hiciera el torero cordobés, el concejal Guirao, cuya dimisión ha sido pedida por la mayoría del pleno sin ningún éxito, debió pensar mientras salía del salón de plenos “Las broncas se las lleva el viento y las cornadas se las queda uno”.
En fin, nos hubiese gustado conocer de primera mano la opinión del Sr. Guirao sobre el “envoltorio” de la Torre, pero su espantá nos lo impidió. Otra vez será, y es que también en esta corporación… “hay gente pa to”.



