Los vehículos adquiridos por la Comunidad son un coche todoterreno, dos motos, dos automóviles para servicios municipales

La Comunidad de Madrid ha adquirido para el Ayuntamiento de Torrelodones seis nuevos vehículos; en total, un todoterreno y dos motos para la Policía Local; a los que se suman dos automóviles para las concejalías de Medio Ambiente y Tecnologías. Faltaría una furgoneta de asistencia también para Medio Ambiente, cuyo concurso ha quedado desierto y habría que volver a licitar.

El objetivo de esta actuación, financiada con casi 165.000 euros del Programa de Inversión Regional (PIR), es renovar la actual flota; una apuesta, además, por la movilidad cero emisiones ya que todos ellos son eléctricos.

El consejero de Administración Local y Digitalización, Carlos Izquierdo, ha visitado hoy Torrelodones, acompañado por su alcalde, Alfredo García-Plata, para conocer las nuevas dotaciones y otras mejoras realizadas con cargo al PIR.

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El consejero con parte de la Corporación local de Torrelodones

El PIR en Torrelodones

En total, en el Plan de Inversión Regional (PIR) a Torrelodones le corresponden 4,7 millones de euros. El resto de las actuaciones incluidas será la renovación de pavimentación y alumbrado público en la Urbanización Los Robles; en Arroyo de Trofas y en Montealegre. Las dos primeras ya han recibido autorización por parte de la Comunidad y está pendiente la tercera; así lo ha destacado el alcalde Alfredo García-Plata.

Además, del anterior PIR 2016-2019 quedaría la construcción del centro de recogida de animales en el paseo Joaquín Ruiz Giménez; actualmente en periodo de contratación.

El Gobierno regional, a través de este plan inversor, ha aprobado un total de 4,7 millones para Torrelodones en el periodo 2022-2026. El objetivo es que, con este presupuesto, el consistorio pueda acometer los proyectos que considere fundamentales para mejorar la calidad de vida de los vecinos.

Izquierdo ha destacado “desde la Comunidad de Madrid se ha trabajado mucho para conseguir que las admisiones de las actuaciones se redujeran a 52 días; frente a los 180 anteriores, es decir, una reducción de un 70%. Esto, unido a la rapidez de los ayuntamientos en agilizar los trámites, permitirá que las obras lleguen cuanto antes, y en un tiempo récord, tras el retraso que supuso la pandemia para el anterior programa”.