Canal de Isabel II ha confirmado que ha quedado resuelta la incidencia puntual que en los últimos días había provocado alteraciones en el olor y sabor del agua en varias localidades de la Comunidad de Madrid. Tras las actuaciones realizadas y la purga de la red de distribución, el suministro se encuentra completamente normalizado.
La entidad gestora ha subrayado que en ningún momento el agua dejó de ser apta para el consumo humano, ya que mantuvo en todo momento las condiciones de potabilidad exigidas por la normativa vigente.
¿Por qué ocurrió?
Canal de Isabel II ha explicado que las variaciones temporales en el olor o sabor del agua pueden producirse, de manera excepcional, como consecuencia de las maniobras periódicas de mantenimiento, limpieza y mejora que se llevan a cabo en las instalaciones de tratamiento y distribución. Estas actuaciones son necesarias para garantizar la calidad del servicio a largo plazo y, aunque en ocasiones pueden generar molestias puntuales, no implican ningún riesgo para la salud.
Los embalses, al 84% de capacidad
Por otro lado, Canal de Isabel II arranca junio con sus trece embalses al 83,9% de su capacidad máxima, con 791,8 hectómetros cúbicos almacenados, dos puntos por encima de la media histórica para estas fechas. A pesar de que las aportaciones de mayo fueron un 47,8% inferiores a la media histórica del mes —debido a la irregularidad de las lluvias y a una segunda quincena más cálida y seca—, las precipitaciones de mayo superaron en un 8,1% la media histórica y las reservas acumuladas en el año hidrológico se sitúan un 3,4% por encima de la media.
El consumo de agua en mayo fue un 9,9% superior al del mismo mes de 2025, una subida atribuida a las altas temperaturas registradas. En el conjunto del año, el consumo acumulado alcanza los 196,9 hectómetros cúbicos, un 8,6% más que en el mismo periodo del año anterior.

