La alcaldesa de Torrelodones, Almudena Negro, y la directora gerente del IMIDRA, Mónica Martínez, han materializado un acuerdo para dar una segunda vida a los residuos que se generan en los centros educativos.
En concreto, el acuerdo se centra en la valoración del bioRSU generado en los comedores escolares del municipio. A partir de ahora el Ayuntamiento los separará “de forma hiperselectiva”.
“Lo que hasta hace poco se consideraba simplemente un residuo, hoy se convierte en una oportunidad”. Así lo ha dicho la alcaldesa, Almudena Negro, durante el encuentro donde ha estado acompañada por los concejales de Medio Ambiente, Javier Tato, y Educación, Lorena Fernández.
Gracias a este convenio, los restos orgánicos procedentes de los comedores escolares se recogerán de forma selectiva; se trasladarán a la planta piloto de compostaje de El Encín, en Alcalá de Henares; para posteriormente transformarlos mediante procesos de investigación y compostaje en un recurso útil para la agricultura y para la mejora de los suelos.
El reciclaje en el colegio Lourdes
Este acuerdo se ha materializado en el colegio público Nuestra Señora de Lourdes. Un centro que, como ha dicho su directora, Sonia García, lleva muchos años comprometido con el reciclaje.
“En otras palabras, estamos cerrando el círculo. Estamos demostrando que los residuos no tienen por qué acabar en un vertedero; sino que pueden volver a incorporarse al ciclo natural y generar valor ambiental, económico y social”; ha añadido la alcaldesa.
Investigación del IMIDRA
Este convenio también tiene una dimensión científica muy importante. A través del proyecto REALIMENTA2, el IMIDRA podrá seguir investigando y perfeccionando sistemas innovadores de tratamiento de biorresiduos; evaluando sus beneficios ambientales y agronómicos y contribuyendo a que la Comunidad de Madrid siga avanzando en materia de economía circular.
El componente más valioso de la iniciativa entre el IMIDRA y Torrelodones es el educativo. Los alumnos aprenden desde pequeños que cada gesto cuenta. Así, los escolares del colegio Nuestra Señora de Lourdes disponen de pequeñas papeleras donde depositan los restos de sus alimentos; para, después, llevarlos al contenedor marrón.
“Este proyecto supone un paso más en ese camino. Demuestra que, cuando las administraciones colaboran, cuando la ciencia y la educación se unen; y cuando implicamos a nuestros vecinos, los resultados son mucho más eficaces y duraderos”; ha finalizado la alcaldesa.
Compromiso entre Torrelodones y el IMIDRA
Por su parte, la directora gerente del IMIDRA (Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural) ha destacado el compromiso del Ayuntamiento de Torrelodones con la Comunidad de Madrid y, en concreto, con el IMIDRA. “El Instituto tiene una trayectoria muy larga en investigación y ese conocimiento queremos ponerlo al servicio de la sociedad”. “Necesitamos que estos proyectos se implementen con la realidad de lo que es el día a día: separar la materia prima para que vuelva y alimenten los suelos y permita tener una fertilización más económica”.


