El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) fue aprobado con los votos a favor del nuevo equipo de gobierno de Alpedrete

El Plan de Ordenación Urbana (PGOU) de Alpedrete ha conseguido el avance de su tramitación con la aprobación de la Fase Inicial. Un paso necesario acordado por el Pleno de Alpedrete en la sesión del pasado 20 de julio. La decisión se adoptó por mayoría de nueve votos, los del equipo de gobierno, seis de los concejales de PP y tres de los concejales de  VOX. El concejal del PP, José Francisco Iglesias, se ausentó de la votación por decisión e interés personal. Por su parte, la oposición emitió seis votos en contra, dos de PSOE, dos de Más Madrid Alpedrete, uno de la concejala no adscrita, uno de Podemos-Izquierda Unida y una abstención por parte de UNPA.

La aprobación supone la continuidad de un proyecto que comenzó con la aprobación del avance el 31 de julio de 2009. La tramitación del expediente se encontraba paralizada desde el año 2017. El pasado mes de marzo la aprobación fue rechazada por el Pleno.

El PGOU de Alpedrete

El nuevo equipo de gobierno asegura que «el proyecto pretende dar respuesta a la necesidad histórica de contar con una ordenanza en materia de medioambiente, desarrollo local y urbanismo acorde a la actualidad del municipio. El PGOU es un pilar básico para la protección del medioambiente y del entorno rural en el que nos encontramos. Pero también para las actividades empresariales del municipio que se desarrollan en el polígono y que, bajo el amparo de esta ordenanza, supondrían un cambio a la categoría de actividades económicas, potenciando los usos comerciales y aumentando la prosperidad del municipio».

Protección medioambiental

El PGOU contempla la protección especial de la zona norte del municipio, como las zonas de Mataespesa y los Arcilleros, ratificada como suelo no urbanizable en casi 500.000 m2 de superficie, además de la protección de otras zonas. En el nuevo PGOU estas zonas se denominan Suelo no urbanizable de especial protección de masas forestales y Suelo no urbanizable de especial protección del paisaje natural. Esto supone que no se podrá construir en ellas y su principal objetivo será su conservación. Se protegerán más de 7 kilómetros cuadrados de superficie, un 57,65 % del suelo será no urbanizable.

La zona de Arcilleros, podrá formar parte en un futuro del Catálogo de embalses y humedales de la Comunidad de Madrid, como ya ha sucedido con las canteras de la Dehesa de Alpedrete. Para ello será necesario rehabilitar el espacio y proteger la flora y la fauna existente.

Para el equipo de Gobierno, «proteger estas zonas es esencial para garantizar la conservación de los valiosos ecosistemas y recursos naturales que nos rodean. Así como para asegurar que las actividades humanas se lleven a cabo de manera sostenible y respetuosa con el medioambiente».

Impulso al polígono industrial

Además, el PGOU propone la conversión del actual polígono industrial a la categoría de actividades económicas. Esta nueva clasificación afecta a todo el polígono y permitirá la instalación de locales comerciales.

Según los estudios previos, el 50% de la actividad prevista se asigna a usos puramente terciarios (oficinas y comercio). La modificación de categoría en esta zona de la localidad tendrá como consecuencia una generación de empleo potencial de alrededor de 336 puestos de trabajo.

Ampliación de la oferta de viviendas

El Plan propone la construcción de casi 1.000 viviendas. La zona de Los Llanos queda clasificada como suelo urbanizable; los futuros promotores de las viviendas, deberán realizar el Plan Parcial correspondiente, en los que se incluirán los informes garantes de las condiciones y servicios necesarios para las nuevas viviendas.

Procedimiento para la aprobación definitiva

En el periodo de exposición pública de este proyecto, de 45 días, se podrán presentar alegaciones al Plan. Tras resolverse las mismas, el PGOU deberá aprobarse nuevamente por el Pleno, lo que dará paso a su aprobación definitiva. Posteriormente, se realizará el envío a la Comunidad de Madrid, del plan, el estudio de impacto ambiental y la ratificación de los informes existentes para su aprobación en la administración regional.

Hasta entonces, Alpedrete se regirá como hasta ahora por las Normas Subsidiarias de 1994.