El proyecto Plato limpio se está probando en los colegios de Las Rozas para reducir el desperdicio alimentario

El Ayuntamiento, a través de  Las Rozas Innova,  ha puesto en marcha un proyecto pionero para reducir el desperdicio alimentario en los comedores escolares.

El proyecto se llama Plato Limpio y es el resultado de la colaboración de tres centros escolares, Las Rozas Innova y la startup Neto Positivo. Esta compañía ha desarrollado en el Hub Las Rozas Innova la plataforma reducefoodwaste.io. Permite a través de la Inteligencia Artificial, medir, analizar y ayudar a reducir el desperdicio alimentario que se produce a diario en los comedores escolares.

Ámbitos

Es un proyecto piloto pionero que se trabaja en tres ámbitos; esto es, las cocinas, los comedores y las aulas. De esta forma, combina tecnología, educación y sostenibilidad.

Para la puesta en marcha de Plato Limpio, Las Rozas Innova ofreció al inicio del curso a todos los centros escolares de la ciudad participar, de forma gratuita, en el proyecto piloto. Tres fueron los centros que se sumaron al proyecto: Colegio Los Peñascales, Colegio Zola y el Colegio Europeo de Madrid.

“Con el Proyecto Plato Limpio cumplimos el sueño de identificar e impulsar proyectos innovadores que nacen en nuestra ciudad. Pueden ayudar con tecnología, a mejorarla; o como en este caso, a mejorar nuestros centros educativos. Plato Limpio es un ejemplo de cómo desde Las Rozas Innova conectamos, acompañamos y apoyamos a los emprendedores para ayudarles a probar; validar y escalar sus proyectos; convirtiendo la ciudad en un laboratorio urbano de innovación”. Así lo indicó el alcalde de Las Rozas y presidente de Las Rozas Innova, José de la Uz.

Fases del proyecto para reducir el desperdicio alimentario en los colegios de Las Rozas

El proyecto se ha hecho en dos fases. Una primera de noviembre a febrero en la que la plataforma ha recogido y analizado los datos obtenidos en cada uno de los comedores de los tres centros; y una segunda fase iniciada en febrero en la que se están implementando mejoras en la tecnología (en la sensórica e IA) y avanzando en la formación y sensibilización; a través del desarrollo de una plataforma de aprendizaje online y de recursos, descargable para su uso en las aulas.

“Este proyecto nos permite reducir el desperdicio de alimentos en nuestros comedores; mientras enseñamos a nuestros alumnos la importancia de ser responsables con el medio ambiente. Es una forma innovadora de integrar la sostenibilidad y la tecnología en su educación; promoviendo un uso responsable y fomentando un cambio real desde las aulas”; según señala Marta Pérez, directora del Colegio Europeo de Madrid.

Por su parte, Patricia Barranco, directora del Colegio Zola Las Rozas apunta: «El pilar de responsabilidad es clave dentro de nuestro modelo; y por eso estamos completamente alineados con la iniciativa de Plato Limpio. Uno de los objetivos clave del proyecto es concienciar a toda nuestra comunidad educativa sobre la importancia de no desperdiciar comida; lo que queremos que se traduzca en una disminución de los residuos orgánicos generados en el comedor escolar. Otro de los retos es seguir impulsando entre nuestros jóvenes y adultos la promoción de hábitos alimentarios saludables».

Objetivo: obtener datos para tomar decisiones

El objetivo final del proyecto es ayudar a los colegios de Las Rozas a hacer planes de reducción de desperdicio alimentario; lo que se traduce en una optimización de recursos y un menor impacto ambiental, social y económico.

Durante todo el proceso, los centros han recibido una formación sobre el uso de la plataforma reducefoodwaste.io; y han contado con un acceso personalizado a la plataforma. Allí han recogido diariamente el desperdicio alimenticio de cada servicio de comedor; midiéndose cada día los desperdicios de un total de 2.150 menús de los tres colegios.

La plataforma reducefoodwaste.io se ha encargado de cruzar estos datos con el menú de cada colegio. Esto ha permitido a cada centro saber qué días y con qué platos se genera más desperdicio. La herramienta mide además la huella de carbono generada por los desperdicios; además ayuda a diseñar planes para la reducción de estos mediante cuadros de mando para facilitar la toma de decisiones.