El Ayuntamiento de Las Rozas ha concluido la remodelación del bulevar de la calle Marie Curie para combatir el efecto isla de calor. Una actuación financiada por la Comunidad de Madrid en el marco de las ayudas PIMA de adaptación al cambio climático. La iniciativa convierte este espacio en un referente de la apuesta municipal por reducir el efecto isla de calor urbano y fomentar la biodiversidad en el corazón de la ciudad.
La intervención ha consistido en la instalación de seis pérgolas de madera a lo largo del bulevar; diseñadas para generar zonas de sombra y amortiguar el calor durante el tránsito peatonal. Las estructuras se han complementado con nuevos bancos y mobiliario urbano. Además, se han plantado glicinias trepadoras que, con el tiempo, cubrirán las pérgolas formando un corredor verde que contribuirá al aumento de la biodiversidad y a la mitigación del calor en el entorno urbano.
Combatir el efecto isla de calor en el centro de Las Rozas
Esta actuación se enmarca en el protocolo de actuación frente a olas y episodios de calor presentado hoy por el Ayuntamiento. Recoge un conjunto de medidas para proteger a los ciudadanos ante el incremento de las temperaturas. La creación de zonas de sombreado y combatir el efecto isla de calor en el centro de Las Rozas es una de sus líneas prioritarias. Su objetivo es ofrecer espacios de estancia confortables y seguros durante los meses de mayor calor.
El efecto isla de calor urbano —el fenómeno por el que las ciudades registran temperaturas significativamente más altas que su entorno natural debido a la concentración de superficies artificiales— es uno de los principales retos climáticos a los que se enfrentan los municipios. La combinación de pérgolas, vegetación trepadora y mobiliario urbano en el bulevar de Marie Curie ofrece una respuesta práctica, sostenible y visualmente atractiva a este desafío.

