El Ayuntamiento de Torrelodones ha presentado un estudio sobre la soledad no deseada en los vecinos mayores de 65 años. El trabajo, impulsado por la Mancomunidad de Servicios Sociales THAM, se basa en encuestas a 401 vecinos. Según sus conclusiones, la mayoría no se siente sola, aunque existe un grupo vulnerable, sobre todo entre los mayores de 85 años.

«Este estudio nos da algo muy valioso: conocer con datos reales cómo viven nuestros mayores y dónde tenemos que poner el foco», ha señalado la alcaldesa, Almudena Negro.

La regidora estuvo acompañada en la presentación por el director de la Mancomunidad THAM, Carlos Pérez. «La buena noticia es que la mayoría de ellos no se sienten solos, pero hay un grupo que sí está más expuesto y es de mayor riesgo, y es nuestra obligación llegar a cada una de esas personas», añadió Negro.

Un estudio con 401 vecinos

La investigación se enmarca en la red de atención a mayores en soledad de la Comunidad de Madrid. Su objetivo es conocer la situación de los mayores del municipio; identificar los factores asociados a la soledad y orientar las futuras actuaciones municipales.

El trabajo de campo lo realizaron ASISPA (Asociación de Servicio Integral Sectorial para Ancianos) y un equipo de la Universidad CEU San Pablo. Para ello, se hicieron encuestas telefónicas entre abril y junio a vecinos de 65 años o más, empadronados en el municipio, que participaron de forma voluntaria.

La muestra final tiene una ligera mayoría de mujeres y un nivel educativo elevado. Además, la mayor parte de los encuestados lleva más de diez años viviendo en Torrelodones. Predominan las personas jubiladas y de nacionalidad española.

4.071 vecinos mayores de 65 años

Torrelodones cuenta con 4.071 vecinos mayores de 65 años, sobre una población total de 25.324 habitantes. En concreto, 2.219 tienen entre 65 y 74 años; 1.266, entre 75 y 84, y 586 superan los 85. En esta última franja, las mujeres son mayoría: 411 frente a 175 hombres.

Soledad no es lo mismo que aislamiento

El estudio parte del concepto de envejecimiento saludable de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se trata del proceso de desarrollar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en edades avanzadas. Así, la salud no se limita a la ausencia de enfermedad. También incluye mantener relaciones significativas, participar en la comunidad y decidir sobre la propia vida.

Por otro lado, el informe distingue entre soledad y aislamiento social. La soledad no depende solo del número de contactos de una persona. Lo determinante es cómo valora la calidad, la cercanía y el significado de esas relaciones.

Salud y autonomía, factores clave

La mayoría de los participantes presenta niveles bajos de soledad. Sin embargo, hay un grupo claramente vulnerable, con niveles medios y altos, que requiere atención específica.

La salud percibida aparece como uno de los factores más vinculados a la soledad. Igualmente relevante es la pérdida de autonomía, es decir, las dificultades para desplazarse o para salir de casa.

Asimismo, el riesgo aumenta con la edad, sobre todo a partir de los 85 años. También influye la ausencia de pareja, en especial en casos de viudedad. Vivir solo incrementa la probabilidad de sentirse solo, aunque convivir con alguien no garantiza protección. En cambio, la relación con los vecinos y los vínculos de proximidad actúan como factores protectores.

En definitiva, la soledad está más ligada a la salud, la autonomía y la participación social que a variables sociodemográficas. El perfil más vulnerable corresponde a mayores de 85 años, sin pareja y que viven solos. A ello se suman una peor salud percibida, limitaciones funcionales y más dificultades para participar en la comunidad.

«Los datos confirman algo que intuíamos: el vecino de al lado, el saludo en la calle o la conversación en el parque o la tienda protegen frente a la soledad», ha explicado la alcaldesa. «Torrelodones es un pueblo con una vida social y cultural muy rica, y tenemos que aprovecharla para que ningún mayor se quede al margen».

De combatir la soledad a promover la conexión social

Como estrategia, el estudio propone ir más allá de reducir la soledad y apostar por la conexión social y el bienestar relacional. Para ello, recomienda actuaciones de sensibilización y prevención. También plantea la detección temprana, para evitar que la soledad se cronifique, así como intervenciones individuales y grupales.

«Este informe no se va a quedar en un cajón», ha asegurado Almudena Negro. «Vamos a trabajar con la Mancomunidad THAM para que sus recomendaciones se traduzcan en actuaciones concretas, con especial atención a la detección temprana y a los mayores que tienen más difícil salir de casa».

Programas y servicios ya disponibles

Mientras tanto, la Mancomunidad THAM ya ofrece numerosos programas para los mayores de 65 años de Torrelodones. Su finalidad es prevenir la soledad no deseada y promover el envejecimiento saludable.

Entre ellos destacan los talleres de estimulación cognitiva, como Memoria, Espacio para pensar, Juego teatral o Lectura y escritura creativa. A estos se suman los de estimulación motora: Manualidades, Pilates, Psicomotricidad, Gimnasia, Taichí y Yoga. Completan la oferta los talleres de conocimiento, con Redescubrir el arte, Redescubrir la historia, Robótica e idiomas como inglés, francés, alemán, ruso e italiano.

Asimismo, hay talleres impartidos por mayores voluntarios, que comparten sus conocimientos de meditación, danza oriental, ruso o pintura. La programación incluye también salidas culturales mensuales a pueblos, ciudades y museos. Además, cada quince días se organizan sendas guiadas de unas dos horas y entre 4 y 7 kilómetros por el entorno natural del municipio.

Por otra parte, la Mancomunidad ofrece atención psicológica especializada en psicogerontología, presencial o mediante acompañamiento emocional telefónico. Este servicio se complementa con un programa de entrenamiento cognitivo.

En el ámbito de la atención directa, están disponibles el Servicio de Atención Domiciliaria, para personas con autonomía reducida, y el Servicio de Teleasistencia. También se ofrece un Servicio de Podología. Por último, los Centros de Servicios Sociales tramitan el reconocimiento de la dependencia y la discapacidad ante la Comunidad de Madrid.