PORTADA-VOZ-DE-TORRE-Y-HOYOCualquiera que siga la actualidad política de Torrelodones habrá oído y visto en múltiples ocasiones cómo la alcaldesa exhibe hasta la saciedad su derecho a conciliar la vida laboral y profesional. Anécdotas varias. Una de ellas, muy comentada, fue aquella en la que se levantó de una comida institucional, se marchó con la excusa y dejó al resto de comensales atónitos y con los postres en la boca. Pero la cosa difiere cuando se trata de los demás. Hace dos años, una familia ya se enfrentó a este equipo de gobierno a causa del cambio en los horarios de la guardería municipal una vez comenzado el curso escolar. Ahora, otra pareja de policía local lleva más de seis meses pretendiendo que a uno de ellos le cambien el turno de trabajo para poder cuidar de sus hijas, de dos y un año de edad. Las pretensiones han caído en saco roto y por ello acudieron a la prensa y a una plataforma en busca de apoyo.

Como en otros casos cuando alguna noticia aparece y no es favorable a la marca de Vecinos por Torrelodones, volvieron a saltar las alertas y comenzó a gestarse la maquinaria en las redes sociales, cómo no. Twitter se ha convertido en el principio de acción política de los que gobiernan Torrelodones. 140 caracteres  y el “branding” (la marca) como principio de marketing dan mucho juego a quienes no tienen mayor capacidad para mostrar más argumentos. La alcaldesa, que vive inmersa en esos 140 caracteres, comenzó tratando de “desfachatez” la recogida de firmas de la pareja policial y elevando el tono cuando la noticia se extendió a los medios de comunicación. Y eso, Vecinos por Torrelodones, no lo puede tolerar. La marca VxT tiene que diferenciarse del resto de políticos, tiene que ser protegida frente a la prensa que no alaba su gestión.

La precipitación y la falta de conocimientos de cómo atajar una información que no era buena para ellos les condujo al precipicio. A las pocas horas de conocerse la noticia, una nefasta nota de prensa elaborada desde la Concejalía de Comunicación desmentía las afirmaciones de la pareja de policías, les descalificaba y dejaba al descubierto sus datos personales. Durante más de cuatro horas, la web municipal exhibió documentos con el domicilio personal, horarios laborales, nombre, apellidos y demás. No solo estaban infringiendo la Ley de Protección de Datos, también podrían estar incurriendo en un posible delito tipificado en el Código Penal e incluso –como apuntó el sindicato UPM – ante una “violación” del artículo 18 de la Constitución.

Poco importa la sanción, en caso de que la hubiere, pagará el Ayuntamiento, o sea, el ciudadano a través de sus impuestos.

La alcaldesa, en un gesto que pretendía ser ejemplar, se apremió a anunciar que asumía la responsabilidad, aunque eso sí, la culpa era de los técnicos (los mismos, que ellos metieron). 140 caracteres no le dan para pensar que como primera mandataria del municipio, como capitana del barco es la máxima responsable de todo lo que ocurra. Lo lleva el cargo, no solo el sueldo. Haber publicado datos personales de unos policías debería ser suficiente para que ella misma dimitiese y se fuese de la mano de su concejal de propaganda, ya reprobado por la mayoría del pleno en alguna otra ocasión. De nuevo, los medios de comunicación municipales volvieron a utilizarse a favor del partido. De nuevo lo público para intereses personales y partidistas.

¿Es posible que un equipo de gobierno airee datos personales de ciudadanos y/o trabajadores? En Torrelodones sí. No es la primera vez. Hace unos meses lo hicieron con una alumna que protestaba por el cierre de los talleres de pintura. En otra ocasión, reprodujeron un escrito presentado por un partido político que afectaba a una trabajadora municipal y que terminó ilustrando el perfil tuitero de la alcaldesa.

Todo aquello que pueda perjudicar a otros partidos tiene cabida en los 140 caracteres de la Sra. Biurrun. Todo aquello que tenga que ver con su marca personal o la de Vecinos y que pueda ser utilizado como mercadotecnia es bien venido a sus redes.

Ha comenzado ya la campaña para las elecciones municipales que se celebrarán en el mes de mayo. A diferencia de las anteriores, tendrá como plataforma las redes sociales y los blogs. Asistiremos en los próximos meses a un despliegue de medios, perfiles falsos, marketing… incluso insultos desde el anonimato que ofrece internet y tras los que la cobardía y la incultura tienen hueco. Todo cabe cuando de lo que se trata es de seguir viviendo de los impuestos del contribuyente. Lo que menos cuenta es el ciudadano. ¿Ha hecho Vecinos marca de Torrelodones? No. La marca, el branding es personal y de partido. Siempre les quedarán las televisiones amigas, que introducen su marca a la menor ocasión. Su mayor esperanza es contar con aquellos que no quieren ver lo que ocurre en Torrelodones. Su trabajo será utilizar el ventilador en las redes sociales. Lograr que haya ciudadanos que sigan creyendo todo lo que aparece en la pequeña pantalla. Ya se sabe, lo ha dicho la televisión y eso “va a misa”. Algo huele muy mal en Torrelodones y no tiene cabida en 140 caracteres.