Me gustaría hacer unos comentarios sobre un asunto municipal de cierto interés. El tema no es otro que la nueva ordenación de las rutas de autobuses urbanos. Antes funcionaban regular; ahora no funcionan en absoluto, el desastre de organización no tiene parangón.

Tan solo un par de ejemplos. Antes se sabía que cada media hora desde la Plaza del Caño hasta la Estación, atravesando la calle Flor de Lis, pasaban los autobuses de dos líneas, la 1 y la 4; los de una línea a las horas y sus correspondientes medias horas y los de la otra línea a los quince y a los cuarenta y cinco minutos de cada hora. Total, cada quince minutos teníamos un autobús para ir a la Colonia o al Centro de Salud; pero eso era antes, un servicio aceptable.

Tras sesudos estudios y desafortunadas colaboraciones se modificaron los recorridos; en la actualidad tenemos a hora indeterminada; no hay horario fijo ni aproximado de paso, los carteles anunciadores sitos en cada parada son pura entelequia, parando juntos tres autobuses: línea 1, línea 4 y línea 5 en la Plaza del Caño a la vez o casi. Los tres discurren por Flor de Lis, Avenida de la Dehesa y bajan a la Estación, pero ¡ojo! los tres juntos, no vaya a ser que alguno se pierda.

El horario es aleatorio en todos los casos, pues si esperas que desde La Estación, punto de partida u origen, se cumpla, cometes el error de tu vida, comprobado personalmente. Llegando a las 20,30 a la Estación, no hemos sido capaces de tomar ningún autobús, hecho comprobado varias veces, hasta las 21,15h.

Del resto de rutas no hablamos para no hacer este escrito interminable, pero no hay nadie feliz, eso seguro.

O sea, no han arreglado nada, pero sí han estropeado lo que medio funcionaba. ¿Y por qué no han arreglado nada? Pues es muy sencillo de contestar y existen varias razones. En nuestro criterio porque en el estudio no han participado personas con conocimiento sólidos de logística, como no han participado los conductores de los citados autobuses y en cambio sí han participado personas, políticos, que jamás se han subido a un autobús.

El resultado a la vista está.

Antonio Tormo