El papel de la educación durante el confinamiento. Entrevista a Daniel Lozano, Director del Colegio Educare Peñalar

El confinamiento ha supuesto un antes y un después para el sistema educativo. De un día para otro, los alumnos tuvieron que quedarse en casa y profesores y padres adaptarse a las vídeo clases. Pero, ¿cómo ha sido el proceso para unos y otros? ¿Estamos preparados para un nuevo confinamiento? El grupo Educare cuenta con ocho colegios en la Comunidad. Hablamos con uno de sus responsables, Daniel Lozano, director del Colegio Educare Peñalar.

¿Cómo se han adaptado en este tiempo de confinamiento?

En el primer momento, cuando recibimos la noticia, no éramos conscientes de la magnitud de lo acontecido, pero tuvimos claro que actuar con rapidez era clave para poder seguir con una educación eficaz y de calidad. El primer día de confinamiento ya trabajábamos con las etapas superiores de manera totalmente online, con vídeo clases y seguimiento de todos nuestros alumnos. Establecimos un plan de implementación semanal para el resto de etapas que nos permitió llegar en unas pocas semanas a una educación 100% online. Un trabajo que realizamos en todos los centros. Los 8 colegios de todo el Grupo Educare se pusieron rápidamente manos a la obra para adaptar en tiempo récord el sistema presencial al que estábamos acostumbrados a un sistema telemático.

¿Qué herramientas se han estado utilizando para continuar las clases online?

Hemos sacado todo el rendimiento a las herramientas online que teníamos a nuestra disposición. Según los criterios que estableció todo el equipo docente, hemos utilizado diferentes herramientas para cada ámbito educativo, haciendo uso de las plataformas de videollamadas, de las propias de gestión del aula y del seguimiento docente. Los profesores son los que mejor conocen las necesidades de nuestros alumnos y han sido ellos los que han ido marcando el ritmo con estas herramientas. Desde el equipo directivo hemos dado forma a las peticiones del profesorado para generar una estructura adecuada en todo el centro.

¿Cómo han interiorizado los alumnos la nueva forma de trabajar?

Esto ha sido lo que más satisfacciones nos ha dado, el ver cómo nuestros alumnos se han adaptado con tanta rapidez a este nuevo sistema desde el primer momento. Todos los tutores han ido estructurándoles de manera progresiva el cambio a este nuevo medio, a través de videollamadas y tutorías con los padres. La participación de estos últimos ha sido fundamental en las primeras semanas de confinamiento, ayudándonos a que se fueran incorporando este nuevo sistema de trabajo cuando así lo necesitaban.

¿Y para los más pequeños?

Desde el primer día las profesoras de infantil han mantenido el contacto con sus alumnos y las familias. Lo más importante en esta etapa era no perder la cercanía que tienen nuestras profesoras con sus clases. Empezamos con unas guías de trabajo y, poco a poco, fuimos incluyendo vídeo clases hasta completar un horario ambicioso. Al principio las clases online eran bastante movidas, ya que mantener la atención de unos niños tan pequeños no es fácil. La mayor dificultad fue la de llevar a este nuevo medio las dinámicas enriquecedoras y manipulativas que tenemos en el colegio. No obstante, nuestras profesoras consiguieron ir configurando las clases y los materiales que han ayudado en la medida de lo posible a mitigar estas carencias de manera progresiva. Una vez más, los padres han sido fundamentales para poder trabajar con estos alumnos. Los primeros días había más “deberes” para ellos, entendimos que esto debía cambiar y decidimos rápidamente que debíamos aprovechar esta oportunidad para que nuestros alumnos fueran más autosuficientes en la gestión de sus clases y dependieran en su mayor parte del trabajo directo con sus profesoras. Así configuramos los grupos de trabajo por videollamada, manteniendo el oportuno seguimiento por parte de todo el maravilloso equipo de infantil.

¿Cómo ha sido el contacto con las familias?

Nos sentimos muy agradecidos a las familias por la confianza que han depositado en nosotros al contar con nuestro colegio en la educación de sus hijos. Ahora, con más razón que nunca, nos hemos querido mostrar cercanos y accesibles en todo momento. Las familias han estado receptivas y colaborativas desde el primer momento, ayudándonos con su punto de vista y apoyo en el día a día. Cualquier duda la han podido aclarar directamente con los tutores o los profesores, estableciendo líneas rápidas de colaboración entre todos. También ha sido de agradecer la implicación del AMPA del centro, siempre buscando soluciones y apoyándonos en todas las dinámicas nuevas que hemos ido implementando estos meses.

 

¿Cómo es un día a día para un profesor en esta nueva era?

El profesorado tiene en su ADN el cambio y la adaptación a nuevos escenarios. Lo han ido demostrando siempre con las sucesivas reformas educativas. Ahora, el cambio ha sido más radical en espacio y forma y, aunque ha sido duro, han seguido adelante con responsabilidad y profesionalidad. Todos los profesores han interiorizado desde el primer día la nueva forma de dar clase, adaptando su metodología y contenidos. Lo importante es el compromiso y cariño que tienen todos ellos por su trabajo. Gracias a esto, aunque el escenario ha cambiado con las vídeo clases y el seguimiento online, han podido seguir trabajando salvando las dificultades con las que se encuentran a diario. Sin duda han sido la pieza clave, junto con la capacidad de adaptación de nuestros alumnos, para poder impartir con éxito la docencia online.

¿El resultado académico tras las clases online ha sido igual, peor o mejor?

Después de casi tres meses de confinamiento podemos decir que nuestra experiencia, como grupo, ha sido un éxito. No obstante, con este nuevo escenario podemos caer en el error de menospreciar la necesidad de guía que tienen nuestros alumnos mediante la presencia de un profesor en el aula. Con la docencia online se pierden muchos matices que son insustituibles y son parte de la formación vital que reciben nuestros alumnos. Los contenidos evaluables en sí, que son los que nos llevan a valorar el resultado académico muchas veces, sí se han podido impartir, y por tanto evaluar, pero no puede ser necesariamente igual. Es importante darnos cuenta del trabajo global que hacen los profesores en un aula y ponerlo en valor.

¿De qué forma están planteando la vuelta al colegio?

A la espera de recibir instrucciones oficiales, todos nuestros centros ya han comenzado a prepararse. Para el Grupo Educare, la seguridad y la salud de nuestra comunidad educativa es una prioridad y queríamos estar listos para una posible apertura. En lo que respecta al acondicionamiento de nuestros colegios, ya se han realizado las tareas de limpieza y desinfección por nebulización, además de la instalación de toda la señalética necesaria para cumplir con las medidas de seguridad en los espacios de los centros, y el desarrollo de un protocolo y plan de acción por el Covid-19. También hemos realizado las pruebas serológicas a todos nuestros empleados, y hecho entrega de unos kit con productos de higiene y prevención.

En general, ¿está preparado el sector educativo para hacer frente a otros confinamientos, en caso de necesidad?

Aunque nuestra esperanza es recibir a los alumnos en el colegio, en el caso de nuestro centro, el colegio Peñalar, y resto de colegios Educare, sí puedo decir que nos encontramos preparados para hacer frente a un nuevo confinamiento. Nos hemos enfrentado a una situación excepcional ante la que hemos tenido que reaccionar y adaptar de manera eficaz nuestro sistema de trabajo y contenidos. El resultado ha sido un éxito, y esa es la parte positiva que sacamos de esta experiencia. Hemos completado un proceso de transformación digital que ha llegado para quedarse.