Destacan desde el Ayuntamiento que la anterior corporación tenía 4 millones inmovilizados

El Ayuntamiento de Galapagar “ha estado al borde del colapso y la paralización más absoluta”. “Una situación que, a juicio del nuevo gobierno, recuerda a lo ocurrido en 2008 tras el gobierno socialista de Carmen Toledano.

El nuevo equipo de gobierno se ha encontrado con la insólita situación de que no había crédito suficiente; “ni siquiera para afrontar el pago de la luz, provocado por unos presupuestos prorrogados y con 4 millones de euros inmovilizados”.

Pleno para presupuesto de urgencia en Galapagar

La alcaldesa de Galapagar, Carla Greciano, ha explicado en rueda de prensa los motivos que le han llevado a llevar de forma urgente a pleno este nuevo presupuesto municipal; partiendo del hecho de que “la anterior corporación no había sido capaz de aprobar nuevos presupuestos en este año y había desatendido las inversiones necesarias para el normal funcionamiento de Galapagar; a cambio de saldar la deuda viva del Ayuntamiento”.

Tal y como señala la regidora, “es como si una familia destina todos sus ahorros a cancelar la hipoteca de su vivienda. Efectivamente, se libera de la deuda con el banco; pero se queda sin capacidad económica alguna para cuestiones básicas del día a día como comer o pagar la luz o el agua”.

Facturas

Por todo ello, este viernes se llevará a pleno un nuevo presupuesto municipal por un importe cercano a los 31millones de euros. Entre otros aspectos destinará 1,8 millones de euros al pago de facturas acumuladas “en los cajones” como las siguientes:

  • 1,3 millones de euros destinados al pago de la energía eléctrica y el gas. Después “de un año sin realizar revisión de precios de la electricidad, ahora toca pagar un elevado importe de gasto de luz que lamentablemente no se ajusta a la tarifa actual”.
  • 590 mil euros destinados al pago de la tasa de la ley de residuos y suelos contaminados, impuesta por el gobierno de Sánchez.

Plan de choque

Para cumplir el plan de choque, el pleno de urgencia en Galapagar recogerá inversiones y gastos corrientes por 1.272.000 euros. La finalidad es poner en marcha varias iniciativas. Es el caso de la remodelación del Teatro Jacinto Benavente; la finalización de obras de la piscina de invierno o la ampliación del contrato de limpieza para intensificar el servicio de recogida

Salarios

Por otra parte, una vez establecida la organización del gobierno municipal en el último pleno celebrado, ahora solo faltaba lo relativo a las retribuciones. Así, se han actualizado los salarios con una subida del 12,2%.

Igual ocurre con el incremento de la asignación económica por asistencia a plenos de los concejales que aumenta un 40% o el sueldo para el portavoz de los grupos de la oposición que se duplica; pero al mismo tiempo se realizará un reparto más eficiente y ecuánime, asignándolo solo a los grupos con más de 3 concejales.

Se trata, como explica el concejal de Hacienda de dignificar y profesionalizar el trabajo de los concejales; “que tienen mucha responsabilidad y trabajo por delante, y sin una remuneración acorde, las personas con talento, experiencia y capacidad prefieren quedarse en la empresa privada”.

“Irregularidades”

Destacan desde el nuevo gobierno de Galapagar “los cientos de facturas pendientes de pago; también indican “numerosas irregularidades sobre las que se está estudiando abrir las correspondientes reclamaciones patrimoniales por vía judicial a los responsables de dichas acciones”.

Ejemplo de ellos son los cientos de carteles guardados en un almacén sobre un Servicio de Estacionamiento Regulado del que todavía no hay ordenanza aprobada; o los 200.000 euros para farolas inteligentes en el Toril, que han sido desestimados ante la duda de posibles irregularidades en la elaboración de los pliegos técnicos. Sin olvidar otros despropósitos como las 60.000 mascarillas guardadas en un almacén; y ya caducadas que nunca fueron repartidas entre los vecinos de Galapagar.

Ayer precisamente se conoció la pérdida de una subvención de 601.000 euros; un anuncio de la anterior corporación en plena campaña electoral y que, entre otras cosas, iba a ir destinada a las obras de la piscina cubierta.