El estudio sobre el gas radón en Torrelodones se llevó a cabo en La Solana, el colegio El Encinar y el punto limpio
El Instituto Eduardo Torroja, perteneciente al CSIC, ha llevado a cabo un estudio sobre la presencia del gas radón en tres edificios de Torrelodones: La Solana, el colegio El Encinar y el punto limpio.
El gas radón está asociado a la contaminación del terreno y a los materiales de construcción. Emerge al ambiente, se acumula en una vivienda y se inhala, lo que provoca la aparición de tumores.
Se trata de un gas radioactivo, incoloro e inodoro, que se genera de forma natural en las rocas y sedimentos y que puede estar presente en cantidades tóxicas en las casas.
Para evitarlo, el método más básico y que suele ser efectivo es ventilar para mejorar la cantidad del aire. El problema es que el invierno, con las ventas abiertas puede ser una merma del confort térmico.
Hay otras soluciones, como la apuntada por la empresa Murprotec, que cuenta una central de tratamiento de aire, que funciona como un pulmón artificial: aspira aire del exterior, lo filtra y lo introduce en la estancia. El aire contaminado se expulsa al exterior a través de unas rejillas. Esto provoca una renovación continua, sin necesidad de abrir las ventanas.
Umbrales de gas radón por encima de la normativa
En el ensayo realizado en los tres edificios de Torrelodones: La Solana, el colegio El Encinar y el punto limpio se comprobaron mediciones por encima de los 300 bq/m3 (umbral de referencia de la normativa establecido); sobre todo en el colegio El Encinar, con unos valores que superaron los 1.000 bequerelios por metro cúbico.
La técnica empleada por la empresa Murprotec logró reducir la concentración por debajo del umbral de referencia.
La presentación del estudio tuvo lugar en el Ayuntamiento de Torrelodones y contó con la asistencia de Miguel Ángel López, CEO de Murprotec, el investigador del CSIC, Borja Frutos, el alcalde de Torrelodones, Alfredo García-Plata, el concejal de Medio Ambiente, Luis Berutich.

