Supone el consumo de agua de 6,7 millones de habitantes durante dos meses

La Comunidad de Madrid, a través de Canal de Isabel II, ha realizado una estimación del volumen de agua que recogerán sus embalses de la región tras el paso de la borrasca Filomena. Se espera que, tras el deshielo, “los 13 embalses gestionados por la empresa pública reciban hasta 70 hectómetros cúbicos de agua. Esto representa el 7,4% de la capacidad de los embalses o equivalente al consumo de agua de los 6,7 millones de habitantes de la Comunidad de Madrid durante dos meses”.

Así lo ha asegurado ayer, la consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad Paloma Martín, en su visita a la presa de Navacerrada para conocer qué ocurre en los embalses cuando se produce el deshielo. En el recorrido por la infraestructura, Martín, que estuvo acompañada por el consejero delegado de Canal de Isabel II, Pascual Martínez, y la directora de Operaciones, Belén Benito, señaló que “Canal vuelve a demostrar su capacidad de respuesta ante la nevada caída en Madrid poniéndose al servicio de los madrileños”.

Temporal

En este sentido, Martín recordó que para la atención de incidencias ocasionadas por el temporal y la ola de frío “se ha multiplicado por ocho el número de personas dedicadas a la atención telefónica, hasta los 83 operadores, y multiplicado por 11 el número de técnicos, hasta alcanzar las 330 brigadas con un total de 660 técnicos”. Asimismo, indicó que “entre el 6 y el 17 de enero se han gestionado 20.000 incidencias con un porcentaje de resolución del 61%”.

De esta forma y ante el deshielo de los próximos días, la consejera madrileña recordó que los 13 embalses gestionados por Canal “se encuentran al 79% de su capacidad, por lo que el sistema hidráulico de la Comunidad de Madrid tiene capacidad para recibir el caudal que se derive del deshielo”.

Además, y ante la previsión de lluvias de la AEMET para esta misma semana, Paloma Martín indicó que se incrementarán los controles de situación “realizándose cada seis horas, en lugar de una vez al día”, al tiempo que señaló que “las presas regularán el caudal, soltando parte de agua a los ríos y reteniendo otra”.

En las redes de alcantarillado que Canal de Isabel II opera en la Comunidad de Madrid hay más de 350.000 imbornales que recogen el agua que se va deshaciendo de las vías públicas para conducirlo por las redes de drenaje urbano hasta las estaciones depuradoras. Por otra parte, en los entornos urbanizados, los caudales procedentes del deshielo de la nieve acumulada en los viales se recogen en las redes de saneamiento.

Gestión de crecidas en los embalses de la región

La gestión de crecidas en las presas de Canal se realiza mediante el cálculo y posterior establecimiento de resguardos, aprobados por el organismo regulador de cuenca (en este caso, la Confederación Hidrográfica del Tajo).

Los resguardos son los volúmenes que se dejan sin llenar en los embalses para hacer frente a las posibles crecidas. De esta forma, cuando recibe estos caudales, la presa comienza a soltar caudales inferiores a los de entrada mientras se va llenando el volumen de resguardo.

En este momento hay 170 hectómetros cúbicos de agua de resguardo, que representan el 18 % de la capacidad máxima de sus embalses. Las mayores crecidas que se producen en las presas de la sierra de Madrid son, casi siempre, por combinación de episodios de lluvia que derriten el volumen que hay almacenado en forma de nieve en las montañas. Estos volúmenes de agua en forma de nieve pueden evolucionar de diferentes maneras dependiendo de la climatología.