La Asociación Madrileña de Empresarios de Mantenimiento de Piscinas denuncia la ambigüedad de las medidas de apertura de piscinas comunitarias
La tan ansiada “normalidad” parece que no termina de llegar para las comunidades de vecinos que tenían pensado disfrutar de sus piscinas este verano.
Problemas con la asignación de turnos, restricciones de aforo, adopción de nuevas medidas de higiene y protección, contratación de personal extra, nuevos gastos añadidos…
Estos son solo algunos de los problemas a los que las comunidades de vecinos están haciendo frente después de la apertura este pasado fin de semana. A lo que hay que añadir, como punto fundamental, la falta de formación y cualificación por parte de los socorristas en cuanto a protocolos de protección y desinfección y ampliación de horarios incumpliendo sus jornadas de trabajo.
Ambigüedad en la normativa
Por ello, desde la AMEP, (Asociación Madrileña de Empresarios de Mantenimiento de Piscinas) como órgano oficial de representación ante los organismos e instituciones públicas y privadas de las empresas del sector, quieren denunciar que “la ambigüedad en las medidas publicadas para la apertura de las piscinas y la falta de concreción por las autoridades competentes da pie a distintas interpretaciones e incumplimientos de normativa y riesgos para los usuarios”.
Y no solo es que muchas hayan decidido no abrir, es que aquellas que aún están pendientes de la decisión de sus vecinos, tienen que resolver muchos aspectos.
La Asociación Madrileña de Empresarios de Mantenimiento de Piscinas pone de manifiesto que “después de la apertura del fin de semana encontramos que, por un lado, no se están cumpliendo los protocolos de desinfección y, por otro, los socorristas se están viendo obligados a desarrollar los protocolos de desinfección sin la formación adecuada y labores que no son de su competencia profesional y fuera de su horario laboral, con la falta de garantías que esto implica”.
El texto de recomendaciones publicado por la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid se especificaban medidas concretas para la apertura de piscinas durante la situación de alerta por COVID-19. Según esto, son las propias comunidades de propietarios las que se están viendo en la obligación de implantar los medios necesarios para cumplir con los protocolos de desinfección y de control de acceso y aforo, asumiendo los gastos extraordinarios.
Según el texto emitido, siempre y cuando se respeten las medidas mínimas de seguridad y se lleve a cabo un protocolo de mantenimiento y desinfección acorde a las características de la instalación y a la intensidad de su uso, se debería inactivar el virus que ocasiona el COVID 19.
Por ello, desde la AMEP ponen de manifiesto que “muchas de ellas no van abrir la instalación, y no desarrollar correctamente la desinfección supone un riesgo añadido para los usuarios”.

