El Ayuntamiento de Las Rozas inauguró el pasado domingo 27 de septiembre la calle Mercedarios Descalzos, un reconocimiento a la Orden por su trayectoria de casi medio siglo en el municipio, su arraigo y su servicio a los roceños a través de su participación en la vida social, educativa, cultural y comunitaria de la ciudad. El Pleno municipal aprobó la iniciativa como homenaje a esa labor.

Un acto con el alcalde y representantes de la Orden

El acto contó con la presencia del alcalde de Las Rozas, José de la Uz, acompañado del vicealcalde y concejal de Oficina Digital, Gustavo Rico, y de los concejales de Sanidad y Distrito Norte, Mónica Paraíso; de Presidencia y Portavocía de Gobierno, Ángel Luis Fernández-Polo, y de Medio Ambiente, Jaime Santamarta.

Por parte de la Orden participaron el Padre Mariano Cano Galindo, superior general de los Mercedarios Descalzos, y el Padre Agustín Devesa del Prado, párroco de la iglesia de Santa María de la Merced, junto a la que se ubica la nueva calle.

De la Uz descubrió la placa con el nombre de la calle junto a los representantes de la Orden, y el acto finalizó con la celebración de una misa en la parroquia.

Casi medio siglo de presencia en Las Rozas

La vinculación de los Mercedarios Descalzos con Las Rozas comenzó en 1978, con la creación del seminario de Santa María de la Merced, desde donde han desarrollado una labor continuada que ha trascendido el ámbito estrictamente religioso.

Un hito destacado fue la creación, en 1991, de la Parroquia Santa María de la Merced. El entonces cardenal arzobispo de Madrid, Ángel Suquía Goicoechea, encomendó la nueva parroquia a los Padres Mercedarios Descalzos, lo que consolidó una presencia estable que ya venía de años anteriores. Desde entonces, la parroquia ha impulsado una intensa actividad dirigida no solo a la atención religiosa, sino también a favorecer la convivencia, el encuentro y la creación de vínculos entre los vecinos de la zona.

Actividad educativa, cultural y juvenil

A lo largo de los años, los Mercedarios Descalzos han promovido numerosas iniciativas de carácter educativo, cultural, juvenil y comunitario: campamentos de verano, convivencias juveniles, intercambios culturales, encuentros internacionales de jóvenes, ciclos de conferencias y conciertos de órgano y corales.

Esta actividad ha mantenido su continuidad en el tiempo y ha convertido a la parroquia en un espacio estable de participación y encuentro, reflejo del arraigo alcanzado por la Orden tras varias décadas de presencia en el municipio.