El Gobierno da luz verde a la incorporación de 1.601 nuevas hectáreas en la vertiente madrileña del espacio natural, a petición de la Comunidad de Madrid

El Consejo de Ministros ha aprobado la ampliación del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, que sumará 1.601 hectáreas a su superficie actual, lo que representa un crecimiento del 4,7%. Entre los nuevos terrenos destacan sistemas naturales singulares de origen glaciar y periglaciar, así como bosques de encinas, robles, hayedos, abedules, quejigos, melojos, alcornoques y pinos.

15 localidades en la vertiente madrileña del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama

El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama es el quinto más extenso de España, con 33.960 hectáreas repartidas por 34 municipios de las provincias de Madrid y Segovia. En la vertiente madrileña se encuentran 15 localidades, entre ellas Becerril de la Sierra, Cercedilla, Navacerrada, Guadarrama y Los Molinos.

La ampliación llega tras la petición formal del Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid y contempla la incorporación de terrenos en varios puntos del parque. El primero es la finca Término de El Paular, con 434 hectáreas, adquirida por la Comunidad de Madrid a finales de 2023 y que destaca por su elevado valor ecológico. A ella se suma el monte Cabeza de Hierro, de titularidad estatal, con 532,61 hectáreas y una gran representatividad paisajística y biodiversidad.

Asimismo, se incorporan los montes públicos Perímetro de Lozoya (217,7 hectáreas, en el municipio de Lozoya), Perímetro de Aguirre (332 hectáreas, entre Soto del Real y Miraflores de la Sierra) y la Tejera de Valhondillo (50,16 hectáreas, en Rascafría).

Consulta pública

Para llevar a cabo la modificación de límites, el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico abrió un periodo de consulta pública entre el 14 y el 31 de marzo de 2025. El proceso ha contado también con las aportaciones de la Comisión de Coordinación y del Patronato del Parque, que ya emitió su aprobación.

El objetivo de esta ampliación es reforzar la biodiversidad de un espacio natural que alberga más de 1.000 especies vegetales y fauna tan emblemática como la cabra montesa, el águila imperial ibérica o el buitre negro. El parque recibe más de 2,5 millones de visitantes al año, según el Ejecutivo regional, que ha destinado 4,4 millones de euros a esta iniciativa.

La propia Ley 7/2013, de 25 de junio, que declaró el espacio como Parque Nacional, ya reconocía en su preámbulo «el alto valor medioambiental de los territorios que lo limitan» y su clara vocación de crecimiento futuro.